Admiro a mi hermano… es un niño que sabe lo que quiere y lo da todo por ello… es indeciso como yo, pero tiene claros sus objetivos… ama y lo hace intensamente.
Lo admiro, porque sacrifica no sólo sus vacaciones, su tiempo en familia, su año nuevo por estar pateando balones en entrenamientos duros y climas fríos, porque hace lo que le gusta aunque le cueste y da todo por ello…
No es el hermano ideal pero lo admiro…
Porque es más terco que una mula y tiene un agrio sentido del humor, porque nada le gusta y todo le puede… lo admiro porque es especial y porque da todo por aquellos que quiere, lo admiro porque lucha por sus sueños, porque se cae y se levanta, falla y vuelve a intentarlo las veces que sea necesario..
Lo admiro porque pensé que no era maduro y me demostró lo contrario, porque creí que no sabía lo que hacía y me enseñó a saber qué hacer, lo admiro porque empiezo a conocerlo y ahora… lo admiro.