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jueves, 16 de marzo de 2023

Los objetos tienen alma

 Los objetos tienen alma

Se cubren con polvo esperando que alguien llegue y los descubra, los tome entre las manos y con un soplo de aire les quite el polvo acumulado, desean que las manos los acaricien aun que sea con un trapo intermediario. Desean ser vistos, reconocidos, recordados y mientras tanto se hacen pequeños, camuflados, se van haciendo invisibles a los ojos de quienes se han acostumbrado a ellos.  Desean ser vistos, pero se ocultan.  Desean ser amados, pero se esconden.  Es hasta que una mano amable los toca, los limpia, los usa... y así vuelven a vida.

Los objetos olvidados se hacen inútiles, se sienten solos, desechados y se descomponen porque el tiempo los va obligando a olvidar cómo funcionan, para qué están hechos, cuál es su sazón de ser. Los objetos olvidados se deterioran, el corazón se les alenta, la vida se les acorta, la tierra los envuelve y en lugar de unas manos tienen al polvo de cobija.  

Los objetos tienen alma, pero se cubre y se encierra en sí misma, evitando la vergüenza de no saberse útiles ni queridos, ni usados o reconocidos... muy parecido al ser humano. 


viernes, 24 de febrero de 2012

Ah... y no estoy ardido...

Las canciones de ardidos se disfrutan más cuando no estás ardido ¿por qué? Fácil… no tienes emociones, solo recuerdos. Las letras se analizan a mayor profundidad, los acordes ya no abren las heridas y la enjundia con que se canta no les echa sal.


Cantar canciones de ardidos cuando no estás ardido debería ser un hobbie, una actividad de recreación, algo que nos permita desahogar el alma de vez en cuando y poco a poco para que en los momentos de dolor, no nos pegue tanto y, ya de perdis, nos la sepamos y la cantemos bien.


En cuanto al repertorio, hay mucho de dónde escoger… y aunque la banda y la trova se vuelven las primeras opciones, no podemos olvidar otros géneros que nos permitirían cortarnos las venas más ad hoc a nuestro estilo. Por esta razón, hay quienes prefieren a Luis Mirrey y su versión de Ahora te puedes marchar o a Christian Castro cantando al Príncipe o su (tan conocida) Es mejor así, mientras otros escuchan a Camila y su Mientes o a Shakira con el Si te vas… y es que no tiene que ser banda, grupero, norteño, tambora o mariachi para expresar ardidez…


Sin embargo, las favoritas de todos siempre serán aquellas en las que le digamos a la otra persona, de la manera más explícita posible, que la odiamos por lo que nos hizo; y esas letras son fáciles de encontrar en las canciones más arrabaleras como: Ojalá que te mueras, Ni que valieras tanto, Alguien te va a hacer llorar, Humíllate, Que te ruegue quien te quiera y A Chillar a otra parte, por mencionar muy pocas y es que este género expresa el sentir del pueblo y el pueblo se encuentra siempre herido.


Pero, no olvidemos por qué son canciones de ardidos. En este tipo de canciones hay un factor que las distingue del resto: por más que se le diga “ya te olvidé”, se le sigue cantando y mentando y recordando, haciendo notar que aún sigue presente y sigue importando, así que eso de Ya no me importas, Te voy a olvidar, Se las voy a dar a otro, Soy más cabrón que bonito, Lástima me das y Lo mejor fue perderte quedan, como siempre, como puras amenazas.


Entre las féminas se prefieren aquellas canciones que sean interpretadas por una mujer y aunque me gustaría llamarlas “damas”, pocas alcanzarían ese nivel debido a la manera en que deciden expresar sus dolencias y es que todos conocemos a esas mujeres que le cantan al hombre que las abandonó y, obviamente, conocemos sus canciones, ¿ejemplos? Rata de dos patas, Insensible a ti, Mudanzas, Él me mintió, Ojalá que no puedas… ¿o qué no te las sabes?


Para los hombres, también hay muchas opciones para hacerle sentir a su ex amada todo el cariño que aún les queda por compartir, es por eso que las canciones van con los mejores deseos: Acábame de matar, Cuando yo quiera haz de volver, Échame a mi la culpa, Despreciado me voy, Compárame, Por la sombrita… pero eso sí, dejando abierta la posibilidad de volver, rogándoles por un perdón y acompañado de un para siempre, para que ellos puedan preguntar haciéndose los importantes: ¿Perdón, por qué?, ¿Y qué pasó? ¿A dónde estabas? Pero sobre todo: ¿Qué me vas a dar si vuelvo?


Y por si fuera poco con las canciones, uno necesita aprenderse por adelantado esas frases que diría de encontrarse frente a una botella de alcohol, con el reciente corazón roto y mandando saludos a la madre del o la … innombrable … y es que el “¿Me estás oyendo inútil?” is too mainstream, ahora se necesitan nuevas advertencias, nuevos comentarios, nuevos “saludos”, preguntar por ejemplo: para qué quiero las croquetas, si ya se me fue el perro o mandarle un sobrecito de whiskas para que alimenten a la gata y es que para que quiero un hombre, si en la calle hay muchos perros.. y claro que entre los perros hay razas pero, ¡já! hasta la basura se separa; pero estas frases tan creativas no se crean en medio del dolor sino por adelantado, cuando las canciones son disfrutadas y no sufridas, es decir, cuando oímos canciones de ardidos sin estar ardidos.


Y es que… habiendo tanto de dónde escoger, uno debe elegir sus favoritas desde antes y tenerlas listas en una playlist que bien podría llamarse: “reprodúzcase en caso de emergencia”, y que pudiera curar entrando por los oídos y saliendo por la boca, con emoción, con dolor y pedacitos de corazón… pero eso si, bien dichas, porque para eso se escuchan canciones de ardidos cuando no estamos ardidos, así que los dejo que dejé en pausa a Paquita, Dalessio, Pesado, La arrolladora, Intocable y más…

viernes, 6 de mayo de 2011

Ejercicio #13

Antier, leí la última entrada del blog de un querido amigo titulada "Ejercicio #13" en el que después de pensar un número del 1 al 15, tienes que cumplir con la actividad que te corresponde hacer.

¿Mi número? 8
¿Mi actividad? EJERCICIO sorpREsa #8. ABRAZA un arbol, a un desconocido en la calle, a esa persona que hace mucho no le expresas ke la Amas. #inLOVE
¿Mi decisión? Abrazar a todos los que me encontrara en el camino
¿La sorpresa? Es divertido ir desentonando con el mundo al abrazar a aquellos que no se lo esperan pero que les encanta ser abrazados, pues hasta aquellos a los que "no les gusta abrazar" pueden aprender a hacerlo y hacerlo bien.

Disfruté tanto mi ejercicio, que he decidido cumplir con los 15 ejercicios, 1 por día durante los próximos 15 días, así que si me ven actuar como loca... ya saben porqué es. Cabe señalar que aún no se que actividad me tocará cada día, pues quiero que sigan siendo "Ejercicios Sorpresas" y disfrutarlo y que me saquen de onda a mi también.

Espero que se unan a esta causa y disfrutemos de hacer aquellas cosas que poco a poco, en el tedio, dejamos de hacer.

Buen fin de semana =)



sábado, 12 de febrero de 2011

Todos somos juguetes.

A algunos, como yo, les gusta jugar, poco a poco, lentamente, ir integrándose a alguna actividad lúdica denominada: relación. Algunos con ventaja, otros en desventaja y los afortunados juegan recíprocamente, pero esos, esos, son pocos.

Yo juego, tu juegas, el juega... nosotros jugamos.

Jugamos a conquistar y a veces somos conquistados. Jugamos con miradas, con frases, con palabras; jugamos con ilusiones a veces las suyas y a veces las nuestras; jugamos con caricias, abrazos y besos, jugamos con el amor, con la pasión y el deseo. Jugamos con fuego tratando de no quemarnos.

Jugamos de varias formas, a veces obvias otras no tanto, a veces sin interés pero siempre con intención. Jugamos, y generalizo porque todos lo hacemos, porque todos somos juguetes. Así como hay águilas que ponen sus ojos en las presas más débiles, hay personas que ponen sus manos en aquellos juguetes que están accesibles, que son interesantes o solo porque estén disponibles.

Jugamos porque es divertido, porque nunca sabemos hasta donde somos capaces de llegar ni hasta donde son capaces de aguantarnos. Jugamos porque nos dan la oportunidad. Porque el ego y el orgullo son más grandes que el sentido común.

A veces jugamos porque no tenemos nada que hacer y a veces porque queremos hacer algo. A veces jugamos sin que nos interese en que termine el juego, jugamos por la emoción no por los resultados. Jugamos sin que importe el color o tipo de la ficha, el tablero o las condiciones de las tarjetas, lo importante siempre es jugar.

Jugamos... porque no nos queda más opción. Algunos juegan por ganar y otros por no perder, mientras que otros (los peores) juegan por hacer perder.

Y todos participamos en el juego, todos apostamos, algunos ganan, otros pierden, otros se retiran sin intención de regresar al juego... pero siempre regresamos. No importa qué tanto perdimos el juego pasado, tenemos fe en recuperarnos, en recuperar la suerte perdida, esta vez si podemos ganar... pero pocos son los que lo logran.

Todos jugamos y con todos juegan, a fin de cuentas, todos somos juguetes.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Divagando...


Al nacer, a todos se nos asigna una bolsa de canicas para poder vivir (o sobrevivir) en la vida. La bolsita tiene canicas de 3 colores: Rojo, Amarillo y Azul, de acuerdo a nuestra condición (humana, económica, social, demográfica, whatever) nos tocan más, o menos canicas de cada color. El objetivo de las canicas es intercambiarlas y divertirnos con ellas... pero no es tan fácil: Las reglas del juego son más difíciles.

Las amarillas simbolizan el dinero, el poder, el status y demás cosas relacionadas al potencial económico. Las azules simbolizan el tiempo, la dedicación, la paciencia, los valores y demás cosas relacionadas con el ser. Las rojas simbolizan el amor, la pasión, las emociones y sentimientos. y demás cosas relacionadas con el querer y el amar.

Cada quien nace con una determinada cantidad de canicas, que va cambiando a lo largo de su vida. Así pues, es normal que quien haya nacido en cuna de oro tenga una mayor cantidad de canicas amarillas y muy pocos rojas, sin embargo al pasar de los años puede quedarse con muchas rojas y pocas amarillas, dependiendo de la administración que haga de ellas.

Entonces, en cada relación cambias, cedes, donas, regalas, cobras, pides, ruegas, derrochas, pierdes, ganas... una cantidad y un tipo de canicas diferente... Una persona de la alta alcurnia que dona canicas amarillas a Asociaciones Civiles que le devuelven canicas rojas para tranquilizar su conciencia, puede o no aprovecharlas, quererlas o tirarlas... o cambiarlas por otras.

Yo puedo invitarte al cine y gastar canicas amarillas mientras tu con tu compañía me aportas canicas azules.. mientras entre los dos fluyen las canicas rojas. Puede un detalle con canicas rojas, ser más importante que un detalle cargado de canicas amarillas, puede ser incluso una tarde sin prisas más valioso que la más cara de las cenas...

Y al llegar a este punto me pongo a pensar en el valor que le he dado a mis canicas amarillas, en cómo administro mis canicas azules y a quién le entrego más canicas rojas, porque no importa con cuántas y cuáles canicas haya nacido, sino cómo las he utilizado, cuántas he perdido y cuántas he ganado.. para que en el balance final mis canicas rojas y mis canicas azules sean suficientes para disfrutar mis pocas canicas amarillas.

y tu... ¿Cuántas canicas tienes?

miércoles, 6 de agosto de 2008

Renovación

Recordar es como rejuvenecer.. por un momento vuelves a estar en ese lugar con esos amigos como si nunca te hubieras alejado de ellos, como si nuevamente tuvieras 8, 10, 15, 16 o 18 años.. recordar es volver a vivir esos momentos, volver a tener los mismos sueños, recuperar las ilusiones perdidas... es regresar a un lugar del que nunca te fuiste...

Duelo y despedida...

Cada despedida es diferente.  Decir adiós es más fácil cuando sabes que el hola de nuevo vendrá pronto, cuando la esperanza de volverse a ve...