
Pensar en un problema nos impide lograr el objetivo, pensar en un reto nos anima a sobrepasarlo. El problema detiene, el reto impulsa. Todo lo que impide llegar al éxito es un problema mientras que el reto es la oportunidad de pensar en alcanzarlo.
2. Sí pasión, traspasar emoción.
La pasión es un sentimiento mucha intensidad que dura mucho tiempo, la emoción es un sentimiento donde hay mucha fuerza y poca duración. La pasión es el sentimiento que provee energía, positivismo, y grandeza; rompe con las barreras del NO PUEDO.
3. Sí saber escuchar, evitar hablar demasiado.
La naturaleza es tan sabia que nos dio dos orejas y una boca precisamente para escuchar el doble de lo que hablamos. El escuchar nos permite tener una idea más clara de lo que piensan los demás y poder fortalecer nuestras opiniones cuando nos llegue el momento de decirlas.
4. Sí hablar por uno mismo, evitar hablar por los demás.
La pluralidad permite eludir responsabilidades, la singularidad permite afrontar las consecuencias buenas y malas de cada acto. Evitar términos plurales y comience a hablar
5. Sí aterrizar, evitar sólo planear.
Planear sin tener estrategias de realización no sirve de nada es como estar siempre flotando sin atrevernos a poner los pies en la tierra y comenzar a hacer las cosas.
6. Sí orientar, evitar imponer.
Imponerse a los demás provoca que otras ideas más valiosas se pierdan por temor de ser rechazadas sin embargo al orientar se genera un ambiente de participación en el que el grupo avanza hacia los objetivos sintiéndose comprometido con estos y no obligado a cumplirlos.
7. Sí colaborar, evitar competir.
Generalmente el competir implica que alguien gana y alguien pierde; es decir, se plantea una posición de negociación “ganar-perder”. En un colectivo, ésta posición provoca un menor desarrollo de energía que perjudica el crecimiento total de la organización.
8. Sí comunicación, evitar asumir.
Al suponer se está prejuzgando, es decir, se está emitiendo un juicio sin tener los elementos suficientes que otorguen la competencia para realizar dicha valoración. En lugar de suponer las cosas, se propone el recopilar los hechos que están al alcance y utilizarlos para poder construir un juicio fundamentado.
“Las acciones derivadas por suposiciones son como supositorios, algunos de los cuales siendo de gran tamaño y colocados en lugares equivocados, duelen mucho ”.
9. Sí querer hacer, evitar tener que hacer.
El tener que hacer se limita a una obligación, simplemente se tiene que cumplir (síndrome de lo estrictamente necesario). Por el contrario, el querer hacer invita a dar un poco más en cada cosa que se hace y cada vez que se hace (síndrome del esfuerzo extra).
10. Sí levantarse, evitar lamentarse
“Si te caes 7 veces, levántate 8” (proverbio hindú). Caer sin aprender de la caída es fracasar y lamentarse es otra forma de seguir cayendo. Cuando nos lamentamos seguimos pensando en lo que sucedió cuando nos levantamos pensamos en que hacer para no volver a tropezar.
11. Sí persuadir, evitar convencer.
El convencer implica ganar ‘nosotros’ y hacer perder a los ‘demás’: Te convencí, yo gané y tú perdiste. En cambio, al expresarse en términos de seducción se reconoce que las dos partes ganan. Como ejemplo ilustrativo en publicidad se maneja que hay que seducir al cliente para que compre en tal o cual empresa. Otro ejemplo más significativo es hablar del amor, donde nadie convence a nadie, los dos se seducen, se enamoran, y la pregunta es ¿por qué no hacer lo mismo en otras relaciones? Nuevamente se está haciendo referencia a una diferencia de interpretación que puede influir en la actitud: estoy contra ti (convencer) o contigo (seducir).
12. Sí consenso, evitar mayoría.
Cuando en un equipo se decide con base en la opinión de la mayoría al opinar unos a favor y en otros en contra, hay muchas posibilidades de generar energía negativa dentro del equipo por tener insatisfacciones dentro del equipo. Una manera de reducir esa energía negativa es preguntando a los que están en contra de la propuesta realizada, las causas de su decisión y buscar puntos de equilibrio. En la medida que se reduzcan las causas contrarias la decisión se generará un mayor compromiso de los participantes y un mayor alcance de la decisión, es decir, una mejor decisión.
13. Sí comprometerse, evitar involucrarse.
El involucrarse coloca al individuo en un papel de pasajero en un gran barco; es decir, se está esperando que las cosas sucedan y a que alguien haga algo. Al comprometerse el individuo da algo de sí mismo en cada acción que lleva a cabo; si se toma la iniciativa no se depende del que otros marquen el camino. Para ejemplificar esto se puede considerar un desayuno de huevos con jamón, en el cual se encuentra que cuando se limita a involucrarse se está en el papel de la gallina que pone los huevitos y se va; pero el cochinito se compromete con el desayuno porque para poner el jamón se da en vida. Entonces se propone el darse en vida cotidianamente por las cosas, y no necesariamente dar la vida por las cosas.
14. Sí atención, evitar distracción.
Centrar nuestra atención permite hacer las cosas en menor tiempo y con mayor calidad, el distraerse implica para la mente un descanso y el re-enfocarse a la actividad inicial le cuesta mayor trabajo y mas tiempo. Dar nuestra atención es señal de respeto a los otros.
15. Sí verdad, evitar mentir.
En ocasiones, buscando salir de un problema y evitando afrontar las consecuencias de las acciones emprendidas o no querer asumir una responsabilidad que se ha adquirido, se llega a optar por resolver el conflicto con una mentira. Sin embargo, esto puede conducir a que se necesite mentir de nuevo para apoyar la mentira original, generándose un ciclo continuo y de enorme desgaste de energía y de credibilidad. Asimismo, en nuestras relaciones interpersonales pareciera que se viviera mintiendo al usar las frases como “ honestamente…”, “ sinceramente…”, “ para serte franco…”, etcétera y se pide permiso para decir la verdad. Esta conducta también hace parecer el individuo no se siente capaz o se desentenderá del compromiso adquirido.
