sábado, 17 de diciembre de 2011

Yo no sé...



Yo no sé si tú, no sé si yo, seguiremos siendo como hoy
No sé si después de amanecer vamos a sentir la misma sed
¿Para que pensar y suponer?, no preguntes cosas que no sé,
Yo no sé…


No sé donde vamos a parar, eso ya la piel nos lo dirá,
¿Para que jurar y prometer algo que no esta en nuestro poder?
Yo no sé lo que es eterno, no me pidas algo que es del tiempo


Yo no sé mañana, yo no sé mañana,
si estaremos juntos si se acaba el mundo
yo no sé si soy para ti si serás para mí
si lleguemos a amarnos o a odiarnos
yo no sé mañana, yo no sé mañana
quién va estar aquí...


De un café pasamos al sofá, de un botón a todo lo demás,
no pusimos reglas ni reloj, aquí estamos solos tú y yo...
todo lo que ves es lo que soy, no me pidas mas de lo que doy…
nooo..


Yo no sé mañana, yo no sé mañana…


Esta vida es igual que un libro, cada página es un día vivido
no tratemos de correr antes de andar
esta noche estamos vivos. solo este momento es realidad
no, no, no.. no sé…


Esta vida es una ruleta que gira sin parar,
yo no sé si tú, yo no sé si yo, cómo será el final
puede ser peor o puede ser mejor,
deja que el corazón decida, vida mía, lo que sentimos
mañana.. yo no sé…

Ahora lo que vivimos es algo realmente lindo
¿Quién puede saber lo que pasará?, mañana no hay nada escrito...

Yo no sé mañana, yo no sé mañana…

jueves, 15 de diciembre de 2011

Tú..

Tú que ya no importas y que no sé por qué me importaste tanto, que sabes que escribo para ti porque nadie merece tanto estas letras como las mereces tú, porque, ¡claro! Lo mereces todo.

Tú, has cambiado tanto y no sé cómo, quieres comerte el mundo aunque no te guste su sabor, tú, que buscas demostrarles a todos lo grandioso que eres y terminas alejando a todos los que no son dignos ni de tu mirada.

Tú que ya no eres aquel al que estimaba, al que quería, al que apreciaba, al que le confiaba mi vida… Al que ayudé mil veces sin esperar un “gracias” y al que hubiera animado en cualquier circunstancia, ese que dejé ir y que ha cambiado.

Tú, que no sé cómo puedes mirarte al espejo, tú que siempre fuiste como Narciso, nunca creí que pusieras tu foto en su definición del diccionario. ¿Te amas? Créeme, no me había dado cuenta… ¿Orgullo? Eres mi mayor ejemplo… ¿Ego? No sabía lo que era hasta que te conocí.

Y ¿qué hacer? No puedo hacer nada, disculpa si aún te dirijo la palabra, quizá vivo aferrada al recuerdo de lo que me acostumbraste a ver, a la imagen que creí de ti, a la persona que conocí y que ha desaparecido, quizá sigue ahí perdida aunque no sé dónde la escondiste.

Tú que eres tan diferente. Tú que ya no eres tú. Tú, al que ya no reconozco, ya no eres aquel y aquel que eras ya no es más tú.

Duelo y despedida...

Cada despedida es diferente.  Decir adiós es más fácil cuando sabes que el hola de nuevo vendrá pronto, cuando la esperanza de volverse a ve...