martes, 16 de diciembre de 2014

Yo sí quiero la renuncia de Peña Nieto

Estoy consciente de las repercusiones políticas, económicas y sociales que se suscitarían en el país si esto se llevara a cabo pero, aceptémoslo, no se va a dar.  Peña Nieto no va a renunciar, el partido en el poder no lo va a permitir, la clase política no lo va a permitir, la sociedad económica de “nuestro país” no lo va a permitir, todos aquellos que buscan alguna tajada, algún favor o esperan un beneficio no lo van a permitir. 

Pero el hecho de que no vaya a suceder no me impide expresarlo, no me impide desearlo, quererlo, pedirlo, exigirlo.  Esta petición es quizá la única que pueda unirnos en una sola intención: Demostrar que no estamos conformes con nuestro gobierno, con nuestro representante, con el títere de los poderosos. 

Pero, ¿para qué hacer algo si no va a pasar nada?  Claro, somos mexicanos.  En este país acostumbrado a no mover un dedo si no obtenemos beneficio, ¿para qué exigir?  Es el mismo pretexto para todos nuestros males: ¿Para qué presentar una denuncia si sólo me van a dar largas y no se va a resolver nada? ¿Para qué pedir un reembolso de los daños del bache si me va a costar más tiempo que dinero? ¿Para qué …? ¿Para qué? 

Para que se den cuenta que no estamos conformes, para que la verdadera realidad sea notada, contada y cuantificada en nuestro país.  Porque aún es nuestro.  Porque todos somos responsables. Porque es cierto que para cambiar el mundo debo cambiar yo primero. pero eso incluye el poder exigir mis derechos, entre ellos el derecho a la vida y la seguridad, dos derechos que no están siendo tutelados por el Estado.  Exigir no es levantarse en armas, no es aventar bombas molotov ni incendiar puertas en palacios nacionales.  Exigir es pedirle a las autoridades que realicen su trabajo como deben, exigir respeto y respetar, cumplir con nuestras obligaciones.  Exigir es no cansarnos hasta tener justicia, para todos.  Porque todos somos Tlatelolco, todos somos Acteal, todos somos ABC, Aguas blancas, Atenco, Ciudad Juárez, Tierra Caliente... Todos somos México.

Por lo tanto pido, exijo y solicito la renuncia del “líder” (sí, así entre comillas) de nuestro país, del “representante” del Pueblo.  Exijo que renuncie, ¿a qué? a los lujos, a los excesos, a los conflictos de intereses, a los compadrazgos, al encubrimiento, al nepotismo, al poder… aunque no renuncie al título.  

Duelo y despedida...

Cada despedida es diferente.  Decir adiós es más fácil cuando sabes que el hola de nuevo vendrá pronto, cuando la esperanza de volverse a ve...