martes, 11 de agosto de 2009

Tianguis

Como cada sábado en los que tengo el placer de quedarme en mi casa, busco el tiempo para ir y visitar el tianguis de mi colonia.. así pues, al despertar arreglo las cosas para irme, tomo la bolsa del mandado y salgo de mi casa con las llaves, el celular y $200 pesos disponibles para malgastarse en un mar de ofertas y baratas.

Entre manzanas, peras, mangos, higos, chabacanos, duraznos, cerezas, tunas, kiwis, guayabas, fresas, plátanos, carambolas, tomates y muchas frutas excéntricas, aguacates, lechugas, limones, berros, espinacas, apio, cilantro, cebolla, coliflor, nopales, ejotes, elotes, chicharos, zanahorias ... blusas, playeras, camisas, pantalones, "shores", tangas, brassieres y vestidos, algunos de marcas como Abercrombie, Aeropostale, Macys, Hollister, Victoria Secret y American Eagle entre muchas más, además de los puestos de maquillaje, collares, pulseras, accesorios en general, aretes de a cinco pesos, jabones naturales y naturistas, cremas a granel que sirven para todo (desde las espinillas hasta el cáncer). Los puestos de tacos, tostadas, pozole, gorditas de nata, sopes, quesadillas, empanadas, tortas y comida para llevar.. además de camarones, ostiones, pescado, pollo, queso, requesón, jocoque, panela, yogurt y leche; y para postre nieves, paletas heladas, paletas de dulce, raspados, nieves de garrafa, fresas con crema, donas con chocolate, pan, todo ambientado al último grito de Michael Jackson, los corridos norteños, las de banda del momento, las nuevas canciones de patito atreviéndose a soñar, el reggae de los rastafaris que hacen trenzas y venden collares, el rock de los estoperolistas; sin contar que los chistes de Polo Polo también están a todo volumen al lado del puesto de DVD piratas que exhibe La Era de Hielo 1 o Toy Story 3.

Un caos ordenado, donde caminar entre el tumulto es divertido. Resulta gracioso ver pasar al señor de la comida china con su hielera de rueditas (cuya comida jamás he probado, pero se me antoja), conocí a una mujer más pequeña que Blanquita, un puesto de maquillaje atendido por travestis que se arreglan mucho mejor que varias mujeres que visitan su negocio, los piropos y los gritos pelados que no se hacen esperar, además de las frases cómicas que saltan al oído sin saber porqué ("no vendo, pero como me divierto", "si no quiere engordar, pásele a los tacos... nomás no le ponga chile", entre muchas otras).

Entre todas estas experiencias sabatinas, este fin de semana presencié una que me divirtió sobremanera. En el puesto de los rancheros (dos jóvenes bastante atractivos vestidos rancheramente) donde soy asidua compradora de todos aquellos productos derivados de la leche indispensables en mi refrigerador, al pedir un cuarto de requesón, se derivó la siguiente conversación.

Ranchero1- ¿Cuánto? no, disculpe.. no le puedo vender 10 kilos, me deja sin nada.. ¿qué le parecen medio kilo?
Clienta- No, gracias con un cuartito es suficiente
Ranchero1- Entonces un cuartito será, ¿lo quiere 5 estrellas y con vista al mar?
Clienta- y con compañía!!
Ranchero1- Perfecto! (señalando al otro que estaba más guapo) se lo damos con acompañante, porque éste no sale pero ni con rifa.
Clienta- Entonces ya estuvo, que salga el cuarto con todo y todo.
Ranchero1- Sale un cuarto de 5 estrellas, desayuno en la cama y vista al mar, con acompañante incluido.
Ranchero2- No ahorita no.. yo salgo a las 3... hasta cerrar el changarro
Clienta- ¿Cómo, tengo qué esperar?
Ranchero2- Las cosas buenas se esperan pa'que se disfrute más cuando se tengan
Clienta- Orale pues, entonces regreso a las 3 por el paquete completo.
Ranchero2- Ya estás.. no se vale arrepentirse.

Y la verdad es que arrepentida no estoy, pero a las 3 apenas estaba dándole de comer a la Lola.. y hay prioridades, o ¿no?


Duelo y despedida...

Cada despedida es diferente.  Decir adiós es más fácil cuando sabes que el hola de nuevo vendrá pronto, cuando la esperanza de volverse a ve...