Estaba de pie, alguien se sostenía de su brazo. Ambos sonreían felizmente. Caminaron hacia la puerta principal y pasaron al lado de aquella incondicional que sonreía sentada desde su sitio en la banca. Él le brindó una mirada de cariño y ella respondió con una leve sonrisa dibujada en su rostro. Cuando se hubieron alejado lo suficiente, ella se puso de pie. Sonrió y un par de gotas cayeron al suelo. Había dicho adiós sin decir palabra. Había aceptado todo.
No había sido capaz de dejar lo que tenía y lo que era por lo que quería y ahora debía aceptarlo, hizo lo único que podía hacer. Sacudió la cabeza y miró de frente. Una triste sonrisa iluminó la iglesia donde él salía con otra mujer del brazo.
Soy una máquina de trabajo que funciona con chocolate, café, dulces, chistes malos, abrazos, películas, series, cosas cursis, aire libre, charlas amenas y magia... Yo sí creo en las hadas.
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domingo, 15 de marzo de 2009
sábado, 14 de marzo de 2009
Incondicional - parte 3
- ¡Hoy es el gran día! ¡El inicio de una nueva aventura!, esa que decidiste aceptar – entró al dormitorio y se sentó en una esquina de la cama
- Cierto, aún no termino de entender porque lo hice – contestó mientras se anudaba la corbata.
- Tal vez, es lo que deseas – y al decirlo se mordió el labio – Sólo espero que seas feliz.
- Lo soy – se acercó a ella, se agachó en la orilla de la cama, la tomó de los hombros y la miró a los ojos, ella tembló – no sabes lo importante que eres para mi, te lo agradezco – y le dio un beso en la frente-
Ella cerró los ojos, sabía que esa era la despedida. En un momento se imaginó besando sus labios, imaginó que se quedaba, que no había un mundo afuera que los esperaba, pero solo fue un momento; al abrir los ojos lo único que hizo fue sonreír.
- Tienes que darte prisa, no te van a esperar por siempre. Además, debo conseguir quien quiera rentar tu habitación.
- Nunca encontrarás un compañero como yo.
Ella afirmó con sinceridad, lo miró a los ojos y suspiró, lanzando su respuesta al aire.
- Nunca.
- Cierto, aún no termino de entender porque lo hice – contestó mientras se anudaba la corbata.
- Tal vez, es lo que deseas – y al decirlo se mordió el labio – Sólo espero que seas feliz.
- Lo soy – se acercó a ella, se agachó en la orilla de la cama, la tomó de los hombros y la miró a los ojos, ella tembló – no sabes lo importante que eres para mi, te lo agradezco – y le dio un beso en la frente-
Ella cerró los ojos, sabía que esa era la despedida. En un momento se imaginó besando sus labios, imaginó que se quedaba, que no había un mundo afuera que los esperaba, pero solo fue un momento; al abrir los ojos lo único que hizo fue sonreír.
- Tienes que darte prisa, no te van a esperar por siempre. Además, debo conseguir quien quiera rentar tu habitación.
- Nunca encontrarás un compañero como yo.
Ella afirmó con sinceridad, lo miró a los ojos y suspiró, lanzando su respuesta al aire.
- Nunca.
viernes, 13 de marzo de 2009
Incondicional - parte 2
- ¿Te vas a ir?
- No puedo quedarme.
- Lo sé, pero no esperaba que fuera tan pronto.
- El tiempo vuela, parece que ayer estabas felicitándome por la decisión y ahora te entristeces porque me voy.
- ¿Esperaba que estuviera contenta porque me abandonas?
- No, pero esperaba que intentaras compartir mi felicidad.
- Lo hago, porque sé que será difícil empezar de cero, conocerás nuevas personas, vivirás en un nuevo lugar, ya no serás una persona cualquiera; ahora serás importante. ¿Quién habría pensado que te pasaría esto a ti?
Las carcajadas de él inundaron la habitación.
- Tienes razón, es demasiado bueno para ser verdad y aunque no sé que venga después, quiero que sigas a mi lado.
El giró a guardar las últimas camisas a su maleta, ella trató de evitar que una lágrima rodara por su mejilla
- Te lo prometo
- No puedo quedarme.
- Lo sé, pero no esperaba que fuera tan pronto.
- El tiempo vuela, parece que ayer estabas felicitándome por la decisión y ahora te entristeces porque me voy.
- ¿Esperaba que estuviera contenta porque me abandonas?
- No, pero esperaba que intentaras compartir mi felicidad.
- Lo hago, porque sé que será difícil empezar de cero, conocerás nuevas personas, vivirás en un nuevo lugar, ya no serás una persona cualquiera; ahora serás importante. ¿Quién habría pensado que te pasaría esto a ti?
Las carcajadas de él inundaron la habitación.
- Tienes razón, es demasiado bueno para ser verdad y aunque no sé que venga después, quiero que sigas a mi lado.
El giró a guardar las últimas camisas a su maleta, ella trató de evitar que una lágrima rodara por su mejilla
- Te lo prometo
jueves, 12 de marzo de 2009
Incondicional - parte 1
- ¡Felicidades¡ - dijo al entrar a la habitación. Él sonrió.
- Gracias, ¿te lo dijo ella?
- Claro, a fin de cuentas, será tu nuevo jefe.
Ambos rieron, como ríen quienes por dentro aún son niños traviesos.
- ¿Sabes? Tengo miedo – y era cierto, la inseguridad de su indecisión lo acosaba.
- No debes preocuparte, tomaste la decisión, todo lo que viene será nuevo y debes disfrutarlo.
- Pero, tendré que dejar todo lo que tengo.
- Así es la vida, cuando decides comenzar una nueva aventura debes dejarlo todo, lo que tienes y lo que eres, para obtener lo que quieres.
- ¿Y si no fuera lo que quiero?
Ella guardó silencio, no sabía qué contestar, lo miró a los ojos, sonrió y se abalanzó sobre sus hombros.
- Si te equivocas, siempre estaré ahí contigo.
No dijeron más y se fundieron en un abrazo, como aquellos que se dan, después de no haber visto en años a ese mejor amigo.
- Gracias, ¿te lo dijo ella?
- Claro, a fin de cuentas, será tu nuevo jefe.
Ambos rieron, como ríen quienes por dentro aún son niños traviesos.
- ¿Sabes? Tengo miedo – y era cierto, la inseguridad de su indecisión lo acosaba.
- No debes preocuparte, tomaste la decisión, todo lo que viene será nuevo y debes disfrutarlo.
- Pero, tendré que dejar todo lo que tengo.
- Así es la vida, cuando decides comenzar una nueva aventura debes dejarlo todo, lo que tienes y lo que eres, para obtener lo que quieres.
- ¿Y si no fuera lo que quiero?
Ella guardó silencio, no sabía qué contestar, lo miró a los ojos, sonrió y se abalanzó sobre sus hombros.
- Si te equivocas, siempre estaré ahí contigo.
No dijeron más y se fundieron en un abrazo, como aquellos que se dan, después de no haber visto en años a ese mejor amigo.
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