
Al nacer, a todos se nos asigna una bolsa de canicas para poder vivir (o sobrevivir) en la vida. La bolsita tiene canicas de 3 colores: Rojo, Amarillo y Azul, de acuerdo a nuestra condición (humana, económica, social, demográfica, whatever) nos tocan más, o menos canicas de cada color. El objetivo de las canicas es intercambiarlas y divertirnos con ellas... pero no es tan fácil: Las reglas del juego son más difíciles.
Las amarillas simbolizan el dinero, el poder, el status y demás cosas relacionadas al potencial económico. Las azules simbolizan el tiempo, la dedicación, la paciencia, los valores y demás cosas relacionadas con el ser. Las rojas simbolizan el amor, la pasión, las emociones y sentimientos. y demás cosas relacionadas con el querer y el amar.
Cada quien nace con una determinada cantidad de canicas, que va cambiando a lo largo de su vida. Así pues, es normal que quien haya nacido en cuna de oro tenga una mayor cantidad de canicas amarillas y muy pocos rojas, sin embargo al pasar de los años puede quedarse con muchas rojas y pocas amarillas, dependiendo de la administración que haga de ellas.
Entonces, en cada relación cambias, cedes, donas, regalas, cobras, pides, ruegas, derrochas, pierdes, ganas... una cantidad y un tipo de canicas diferente... Una persona de la alta alcurnia que dona canicas amarillas a Asociaciones Civiles que le devuelven canicas rojas para tranquilizar su conciencia, puede o no aprovecharlas, quererlas o tirarlas... o cambiarlas por otras.
Yo puedo invitarte al cine y gastar canicas amarillas mientras tu con tu compañía me aportas canicas azules.. mientras entre los dos fluyen las canicas rojas. Puede un detalle con canicas rojas, ser más importante que un detalle cargado de canicas amarillas, puede ser incluso una tarde sin prisas más valioso que la más cara de las cenas...
Y al llegar a este punto me pongo a pensar en el valor que le he dado a mis canicas amarillas, en cómo administro mis canicas azules y a quién le entrego más canicas rojas, porque no importa con cuántas y cuáles canicas haya nacido, sino cómo las he utilizado, cuántas he perdido y cuántas he ganado.. para que en el balance final mis canicas rojas y mis canicas azules sean suficientes para disfrutar mis pocas canicas amarillas.
y tu... ¿Cuántas canicas tienes?
Regálame el futuro y el ayer