miércoles, 23 de junio de 2010

y él le dijo...
Te extraño, deseo que nunca te hubieras ido. Aún permanece tu aroma entre las sábanas de mi cama, en mi almohada, en mí. Quisiera poder despertar contigo cada mañana, estar otra vez entre tus brazos y verte de nuevo sonreír, tan coqueta, tan traviesa, tan tú. Daría todo, cualquier cosa, mi vida entera, mi mundo y mi reino por caminar contigo de la mano, por volver a tocar tu cabello, por estar contigo una vez más. Quisiera... quiero y no puedo tenerte, porque te fuiste y me dejaste, solo, triste, sin ti, con nada. ¿Recuerdas que te prometí estar contigo toda la vida? Aún mantengo mi promesa aunque tu no estés conmigo. Y, es que... digamos, que... paso todo el día pensando en ti, en los planes que hicimos y que no realizamos, los viajes que se quedaron en proyectos de papel, los lugares que no pudimos conocer más que en mapa, las películas que prometimos ver, ¿te acuerdas de eso? Me encantaría que pudieras despertar un día al despuntar el alba y me arrastraras fuera de la cama (como era tu costumbre) para hacer un picnic en la azotea, para caminar al aire libre, para conocer un lugar distinto. Extraño todo lo que odiaba de ti, extraño tus manías y tu horrible manera de manejar, tu indecisión al elegir qué ponerte, tu impuntualidad, tu soberbia y tu forma de cocinar. Te extraño, extraño todo. Te extraño a ti. Desearía que volvieras, al menos por un instante. Engáñame, hazme creer que es posible, quiero besar tus labios, de nuevo por última vez, porque ya no la recuerdo, no puedo acordarme de tus últimas palabras y me duele en el alma no haber estado ahí, cuando te fuiste, para detenerte, para mantenerte conmigo, para decirte adiós, porque te necesito, me haces falta y no puedo seguir adelante sin ti. ¿Por qué te fuiste, si éramos perfectos juntos? No quiero culparte, no fuiste tu... pero ya no estás conmigo y me duele. todo sigue como siempre, como cuando estabas a mi lado, tu ropa está aún en los cajones y tu foto permanece sobre el buró, tu recuerdo me hace compañía y el espejismo de tu presencia continua en el sofá, frente al televisor, callándome por hacer ruido en el final de la novela. ¿ves? Te extraño y deseo estar contigo, por siempre, para siempre, hasta la eternidad, pero no estás... Quisiera que escucharas mis palabras, que despertaras y sonrieras como siempre al decir "Buenos días", pero estás ahí, sigues así, callada, ausente, dormida, inmóvil, inerte...
Habló con ella, lo dijo todo...
y el silencio respondió...

jueves, 17 de junio de 2010

De a pedradas

Me cambian de oficina.. y me mandan a un espacio más reducido... Esto ha provocado una depuración de instrumentos, materiales, libros y cosas que solo llenaban espacio en mi oficina (o ex-oficina)... En esta depuración he RE-encontrado cosas que había olvidado o que nunca trascendieron hasta hoy.

Entre todas esas cosas, voló una hoja, cuyo papel estaba manchado con tinta que figuraban letras escritas algún día, alguna vez.. por mí, pero que no recuerdo haber hecho. Una hoja separada de la libreta a la que pertenecía, voló hasta posarse sobre el teclado, pidiéndome escribirla, publicarla, revivirla...

No se la fecha en que lo escribí, pero la letra me recuerda mi preparatoria, el tipo de hoja es de la libreta de mis últimos semestres.. lo que está escrito es de mi actualidad. Leerla me dio temor, fue una dosis de verdad, una dosis de mi misma, una dosis del yo que fui y que quiere volver... una dosis de lo que pasó y que ha vuelto.

Lo que escribí, merece ser publicado... pero no ahora, tal vez después.. cuando sus implicaciones dejen de ser pedradas para mí, cuando deje de haber un alguien o deje de haber un quién... cuando nadie asocie lo escrito con mi propio drama de serie de TV... cuando dejen de llover las piedras o cuando lo olvide otra vez.

viernes, 11 de junio de 2010

CdJ

Quiero ir a Ciudad Juárez...
¿Porqué? Por muchas razones.

Quero conocer ese pedazo de patria que ha sido abandonado, pero que lucha y se mantiene vivo, pese a todos los pronósticos. Quiero visitar ese lugar exótico, distante, diferente, mi última frontera, mi Chiapas desconocido. Quiero ir a Ciudad Juárez, a la cuna de grandes hombREs y de grandes sueños, de ejemplos vivos y motivantes, de personas que no se rajan.

Quiero ver con mis propios ojos su propia realidad; ver con ojos abiertos, escuchar con oídos atentos y ayudar con las manos extendidas. Quiero estar ahí y no detrás de un televisor, quiero narrar mis propias vivencias y no escucharlas de la boca de otro.

Quiero saber que hay en el "Otro México", cómo viven y cómo sienten sus habitantes. Quiero ir y respirar aire y no miedo... y si hay miedo, vivirlo por mí misma. Quiero romper mis paradigmas, quiero exponer mis creencias y sentirme voluble al salir de mi burbuja.

Quiero compartir con su gente la cotidianidad de sus días, no quiero turistear, quiero pertenecer. Quiero visitar y conocer, pero no esas partes que se ven en los libros de geografía, sino eso que solo se descubre al estar ahí.

Quiero ir a Ciudad Juárez, quiero estar en Ciudad Juárez...
Quiero vivir lo que (aún no se que) es Ciudad Juárez.

jueves, 10 de junio de 2010

A veces...

A veces aún te extraño..

A veces aún espero ver tu figura en el marco de mi puerta, tocando tímidamente... aún espero sacar una sonrisa de tus labios y cantar esas canciones que me recuerdan a tí...

A veces aún puedo imaginar nuestra vida juntos y los planes que no realizamos, a veces, aún quisiera volar tomada de tu mano y oler flores que me hayas regalado...

A veces quisiera abrazarte al verte y estar rodeada de tus brazos... a veces me gustaría que me pusieras atención y escucharas con el alma lo que digo...

A veces como hoy, no sé que decirte ni como decirlo... me encantaría traer de vuelta el pasado que no volverá, pero la vida sigue, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido...

A veces cierro los ojos y pienso en tí... A veces dejo de pensar y te sueño... y todo el pasado regresa, me dice adiós y se va...

A veces quisiera que las razones fueran claras y los por qués se explicaran... A veces, en instantes, en momentos, segundos o menos..

Son "veces" que no son "siempre" que no son "nunca" ...
Son veces que a veces, lo son todo...
Son veces que a veces, son nada.

miércoles, 9 de junio de 2010

Desidia

Te fuiste un día, de repente, de la nada, sin un cómo ni un por qué, desapareciste, tan mágicamente como siempre llegas y como a veces te vas. Te fuiste y en tu lugar llegó un vacío, lleno de miedo y tranquilidad. PAZ. Mi tiempo (que antes era tuyo) regresó a mis manos. Regresé a mi vida, a mis días productivos, a mis avances, a mis propósitos, esos que por tu presencia había pospuesto.

Mil veces maldita y mil veces bendita.

Gracias, por abandonarme, por regresarme al buen camino, por dejar de acompañarme… Mil gracias Desidia… por desaparecer tan mágicamente cómo siempre, pero espero, sinceramente, (aún amando los plácidos y reconfortantes momentos a tu lado) que esta vez, no regreses.

Duelo y despedida...

Cada despedida es diferente.  Decir adiós es más fácil cuando sabes que el hola de nuevo vendrá pronto, cuando la esperanza de volverse a ve...