martes, 17 de abril de 2012

Ese día...

El día que te decidas a romper el silencio te diré todo lo que te he escrito en tantos modos y en tantas formas.

El día que decidas hablar de frente te diré lo que siento, lo que pienso y lo que creo.

El día que te atrevas a verme a los ojos otra vez verás lo que siento reflejado en mi mirada.

lunes, 16 de abril de 2012

Tú si..

Tú si puedes dejar que el silencio hable por ti y lanzar piedras al aire que deban ser cachadas, desaparecer semanas y meses sin decir nada a nadie, puedes salir y entrar en mi vida como te plazca, puedes crear ilusiones y luego romperlas, en pedacitos… muchos.

Puedes aparecer un día y endulzar mi existencia con tu simple, vana y común presencia; eres capaz de remover los miedos y crear remolinos y crear confusiones; el que dice que no y actúa con un sí, el que no traiciona pero engaña, el que sabe cómo hacerme pensar en ti.

¿Y yo? Yo fui masa moldeable en tus manos, fui la que esperaba tu decisión, tu llamada, tu presencia, la que no diría, no juzgaría… Fui la que sonreía a tu encuentro, la que deseaba lo que no era suyo, la que sabía que no tendría lo que disfruta…

Hoy, soy la que deja ir, la que no te buscará, la que no hablará de nuevo… Seguiré amiga pero no esperes nada más de mí, por que seré como suelo ser con todos excepto contigo... tú el que podía hacer lo que yo no... el que había ido y venido a su antojo, eres el que ahora se topa con sus propias acciones.

Yo soy la que ahora se queda callada, la que esperó demasiado de ti y de sí misma, la que no puede olvidar pero quiere decir adiós. Tú eres el que ha elegido y tomaste tu decisión; aunque, a fin de cuentas, siempre decidiste todo.

miércoles, 11 de abril de 2012

Vi el tren...

Hoy, ayer, un día.. vi el tren.

Lo vi pasar, de principio a fin. Lo vi, desde el primer rugido hasta el bramido final.
Vi pasar el tren y observé a la gente del derredor, vi a la gente que esperaba en los coches. Vi sus rostros, sus gestos y sus reacciones. Vi personas desesperadas, cansadas, aburridas. Vi señoras enojadas y señores tranquilos, padres hablando con sus hijos y perros desconcertados.

Yo no tenía prisa, no tenía ruta, no tenía destino ni tenía tiempo. Yo no esperaba el tren que llegó, pero tampoco esperaba que terminara de pasar.

Hoy, ayer, un día... vi coches, vi gente, vi la luna, vi las estrellas, vi la calle, la calma.. la vida.
Vi un tren.

Duelo y despedida...

Cada despedida es diferente.  Decir adiós es más fácil cuando sabes que el hola de nuevo vendrá pronto, cuando la esperanza de volverse a ve...