Soy una máquina de trabajo que funciona con chocolate, café, dulces, chistes malos, abrazos, películas, series, cosas cursis, aire libre, charlas amenas y magia... Yo sí creo en las hadas.
miércoles, 7 de abril de 2010
Café
7/21 - Hasta mañana
martes, 6 de abril de 2010
Regando las raíces
Si, me he acostumbrado.
Me he quedado plantada en el cine (Cinépolis y Cinemark), en el Starbucks, en el Burguer King, en e aeropuerto, en trabajos en equipo, en mi casa, en plazas, en fiestas e incluso en mi graduación... Sé que han sido en muchos lugares y muchas veces más, pero no las recuerdo.
Extrañamente, cuando me enojo porque alguien llega tarde no es por lo impuntual que pueda ser, sino por que mentalmente evalúo la posibilidad de que me planten una vez más solo por llegar "considerablemente" tarde.
Definitivamente ODIO que me planten... pero no puedo guardar rencores, no puedo no perdonar a alguien aunque llegue con un pretexto estúpido, increíble, sin sentido o irreal, porque no está en mi naturaleza. Creo que por ello es aún más fácil dejarme plantada una y otra vez, a fin de cuentas voy a perdonar y dejar ir... y es que ¿Qué más me queda por hacer?
6/21 - Hasta mañana
Hoy hace un buen día
En esta tierra en donde puedo caminar bajo la dirección que le ponga a mis pasos siempre habrá tiempo para venirle a cantar por ser lo más que sé ofrecer como regalo. Me dio un lugar donde al volver con gusto sé decir: Es mi país, esta es mi tierra y casa ¡Y esta es su canción! Una canción como todas las que se han hecho tan sólo que con esta quiero hacer mención de todo el bien que me hizo nacer de este pueblo y que me parte el corazón. Que hablar de México, siempre me inflama el pecho.
Y si miramos hacia atrás, donde fuimos a empezar y encontramos los antiguos que formaron un lugar, pero un buen día se marcharon y aprendimos a decir: Grandes fueron los viajeros que cruzaron por aquí.
En esta tierra conocí la dignidad del que trabaja para ver crecer los suyos del que se esfuerza a superar su condición aún a pesar de cruzar tiempos de infortunio y hoy hace un buen día para hablar de los que están aquí trazando a diario el bienestar de todo aquel que vendrá, de la simiente que se llega al semillero, que hasta esta tierra fértil un día arribarán y no hace falta repetir como los quiero, si lo he dicho tanto ya y hablar de amor es bueno cuando se es sincero.
Y si ellos miran hacia atrás de lo que les toca empezar y nos hallan a nosotros que formamos un lugar que un buen día nos marcharemos y tal vez podrán decir: Grandes fueron los viajeros que cruzaron por aquí.
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Aún somos viajeros cruzando por aquí.. ¿Qué huella estamos dejando?
5/21 - Hasta mañana
lunes, 5 de abril de 2010
28 años
Son una pareja dispareja y en parte disfuncional, se pelean por todo, se queja uno del otro, se señalan los errores mutuamente y son tan diferentes que me sorprende cómo se quieren tanto. No me sorprende cómo pueden continuar juntos porque cuando los veo reírse de las bromas, darse un beso, adivinar lo que van a decir y adivinar los gustos y antojos del otro entiendo perfectamente lo que ha sucedido durante tantos años.
Ellos han sido mi ejemplo. La búsqueda del príncipe azul (o del sapo), no ha sido por Disney sino por lo que he visto en ellos los (casi) 24 años de mi vida, la manera en que dan su brazo a torcer, en que aceptan los defectos y exaltan las virtudes, la manera en que hacen chicos a los problemas más grandes, el apoyo, la confianza, el respeto, la diversió y sobre todo el amor que se tienen.
Doy gracias a Dios por haberles dado tanta felicidad y tantos problemas... lo suficiente para seguir juntos y valorarse mutuamente. Doy gracias porque son mis padres y ya quedan pocos así. Espero que estén juntos mucho tiempo más, aunque me toque seguir escuchando sus gritos y sus desplantes... porque cuando se queden callados, entonces sabré que ninguno de los dos está completo.
4/21 - Hasta mañana
domingo, 4 de abril de 2010
En sueños
- Hola, ¿Cómo estás?Sacudió la cabeza y borró ese pensamiento de su mente. Era cierto. La había soñado en infinitas ocasiones y siempre sucedía lo mismo, siempre las mismas pláticas y los mismos temas. Nunca fue real y nunca fue tan malo.
- Disculpa, ¿te conozco?
- Claro, nos vemos todas las noches, en mis sueños.
- Disculpa, ¿Tienes un mapa?De nuevo sacudió la cabeza. Era imposible que el pudiera decir algo así y que a ella le pareciera gracioso. "Ella". Ella se acercaba, con una sonrisa blanca enmarcada en carmín y unos ojos chispeantes y jubilosos, se acercaba decidida y despreocupadamente, mientras el sudaba ante la posibilidad de un efímero encuentro con ella. ¿Cómo era posible que no pudiera entablar una conversación coherente, si en sueños había ideado mil conversaciones distintas?
- ¿Un mapa? ¿Porque?
- Es que me acabo de perder en tus ojos.
- Hola, perdí mi teléfono, ¿me das el tuyo?Pensaba y pensaba y no se le ocurría nada interesante que decir. ¿Hola?¿Cómo estás?¿Mi nombre es...?¿Cómo te llamas? Nada era suficiente. El tiempo se agotaba, ella seguía caminando hacia él, 20 segundos, 10, 9, 8...
- HolaNo, era inútil. Las posibilidades de que eso ocurrieran eran ínfimas, ¡nulas! Ella aún avanzaba hacia él. El la vio. Ella era como un ángel descendiendo del cielo, caminando sin tocar el suelo. Se acercó lo suficiente y lo miró de frente con sus ojos grandes y traviesos, la sonrisa en sus labios exclamó:
- Emm ¿hola?
- Mucho gusto, me llamo Ángel.
- ¡Que coincidencia! Yo soy Ángela, mucho gusto.
- Debes estar bromeando.
- No, en serio me llamo Ángela.
- Entonces tus padres no fallaron, porque eres todo lo que tu nombre sugiere.
- jajaja... Muchas gracias...
- Con permiso.El se movió sin decir palabra y la dejó pasar. ¡Lo había soñado tantas veces! Sus sueños se hicieron realidad: Ella caminó, el imaginó, ella llegó, el calló... Ella se fue. Como en todos sus sueños.
3/21 - Hasta mañana
sábado, 3 de abril de 2010
Re: Viernes Santo
Hoy recordé cómo eran mis viernes santos en casa de mis padres. Es extraño decir "casa de mis padres" a la que, hasta hace 4 años, fue mi casa y era mi hogar. En fin, recordé lo que hacía durante mi pseudo rebelde adolescencia, mi casa, mis costumbres, los rezos. Recordé todo porque hoy, o volví a vivir.
Lo primero es despertame temprano (pero no tanto como para rezar el Laudes), generalmente al sentir la presencia de mi papá en mi cuarto, sosteniendo en su mano, extendida hacia mi, un vaso jugo de naranja recién exprimido. Beberlo y volver a dormir son las siguientes acciones.
Media hora después del jugo, mi mamá nos llama para levantarnos bajo la premisa de "ya está el desayuno" logrando que poco a poco, todos los integrantes de la familia se sienten a la mesa. Después de desayunar comienzan los gritos: "ya váonos", "aún no estoy listo", "¿A qué hora era?", "¿Dónde quedó mi gorra?", "Aquí está el bloqueador!, "Allá nos alcanzan" y muchas otras frases que a veces se dicen solo por la costumbre.
Caminar a la iglesia platicando de todo y nada, qué pasó ayer y a qué hora llegó mi hermano mayor a la casa son los temas más comunes (a pesar de los años, aún son los mismos). Al llegar al templo hay que buscar una banca para sentarnos juntos, esperar que empiece el viacrucis y tratar de quedarnos en silencio... esta última nunca ocurre.
Comenzamos con la primera estación y con ella la caminata, los cantos de "Perdón, oh Dios mío, perdón e indulgencia" y "Por aquel monte calvario subió Cristo a padecer", la búsqueda de lugares con sombra para detenerte a orar en cada estación, el sudor y la sed. hay que buscar quién venda bolis o donde regalan las bolsitas con agua, contestar a tiempo con un "que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador" y seguir con la charla, perderse, separarse y reencontrarse en la multrud es parte de la rutina, en ocasiones (y con mucha suerte) te eligen para cargar la cruz, leer las estaciones o acompañar a la "Dolorosa", y al final llegar a nuestro destino con los pies hinchados, un color más rosa en la piel y la imperiosa necesidad de beber agua. Sentarnos en el templo a descansar mientras escuchamos la "lectura de las 7 palabras". Una vez recuperado el aliento, no queda más que regresar caminando a casa.
El merecido descanso se interrumpe por una imprevista salida al centro. Calles vacías, transporte público desaparecido, no hay nadie con vida en las avenidas... Así es Tuxtla Gutiérrez en semana santa. Los pocos locales abiertos están a punto de cerrar, tienen que ir a la Celebracion de la palabra, y nosotros también.
A las 3 de la tarde se nubla el cielo, dicen que es la hora en que murió Jesucristo, yo siempre lo he dudado... a fin de cuentas entre el horario de verano y los husos horarios no debería haber ninguna relación, ¡qué importa! Es la hora de comer. 3:30pm- Comienza a llover. NO, no miento, no es que haya visto en hoy un reflejo de mi vida anterior auí e imagine que antes llovía a esta hora, la realidad es que así es, así ha sido siempre. Es la única lluvia que llega puntual y eso siempre me sorprende.
De vuelta al templo, ¿La hora? 4 o 5 de la tarde, depende de la capilla o la parroquia. Sentados a la oración universal, después la adoración a la Cruz, celebración de la palabra y terminamos con la Marcha del Silencio. Si alguien me preguntara, esta última es mi parte favorita de los rituales de pascua. Ver a una multitud ataviada de ropas negras, cargando antorchas, y en total y sorprendente silencio es impresionante. Guardar silencio las casi 3 horas del recorrido es aún más impresionante... en mí.
De vuelta a casa antes de que empiece el Rosario del Pésame. El que llega primero prende la tele, se pone alguna película de interés general y nos acostamos en el suelo de la sala a verla, porque los cojines de los sillones nunca estarán tan cómodos y frescos como el piso mismo. de palomitas a paletas de hielo, de refrescos a cervezas, de bolis a chocobananas.. Tal vez eso y nuestra estatura es lo único que ha cambiado.
Hora de cenar, hay que dar de comer a los perros, safo a lavar los trastes, ya es hora de dormir, ¿otra vez va a salir Sergio?, ¿Mañana a que hora es la misa?, Ya estás en el teléfono, otra vez, Ya cuelga, mete el carro, ¡Bájenle a la tele!, Que te vaya bien y no llegues tarde, Ya váyanse a dormir, Buenas noches y...
Hasta mañana!
viernes, 2 de abril de 2010
21 días
Leo y escribo... y últimamente he leído más que antes, pero también he escrito menos... ¿razones? la misma cantidad que hay de pretextos, es culpa del trabajo, no tengo tiempo, no sé de qué escribir, no puedo publicar eso... etc., pero hoy, o mejor dicho, hace algunas horas cuando todavía era ayer.. decidí que necesitaba escribir, que los temas eran infinitos, que podía escribir en cualquier lado y luego solo transcribir, que puedo divertirme con lo que escriba o a quién se lo escriba, pero sobre todo decidí que durante 21 días publicaría algo nuevo diariamente.
¡Chale! ¿Porqué 21 días? Quien haya leído al Dr. Maltz, o quien (como yo) haya leído algo que hacía referencia a él y su libro Psico-cibernética (1971) sabrá que, según él, al repetir un comportamiento por dicho periodo creas un hábito. Así pues planeo "bombardear" a mi cerebro durante 21 días para obligarlo a salir de su letargo y flojera y comenzar a plasmar cosas interesantes, cursis, dramáticas, divertidas, increíbles o tontas (como la mayoría)... durante ese periodo usted, querido y solitario lector (y digo solitario no porque esté solo, sino porque es el único que me lee) podrá reclamarme y exigirme nuevo contenido si es que le interesa que lo haya.
Así pues, como aprehendí a nadar, a lavarme los dientes 3 veces al día, a tender mi cama, hacer maleta ligera, dar dinámicas y muchas cosas más que he aprehendido a causa de la repetición constante a lo largo de mi vida, así espero poder aprehender a escribir y hacerlo (a medida de lo posible) bien...
Así que... nos vemos mañana!
Duelo y despedida...
Cada despedida es diferente. Decir adiós es más fácil cuando sabes que el hola de nuevo vendrá pronto, cuando la esperanza de volverse a ve...
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VIERNES Hoy extrañé tu mensaje de buenos días, ya me había acostumbrado a esas 3 simples palabras que siempre veía al despertar y ponían una...
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Dados los anteriores sucesos en los que la vida de millones de mexicanos se vio afectada, y no me refiero a la enfermedad sino a la imposibi...
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Cada despedida es diferente. Decir adiós es más fácil cuando sabes que el hola de nuevo vendrá pronto, cuando la esperanza de volverse a ve...