Despertó, sola, como estaba todas las noches a la hora de dormir. Sola, como había estado casi toda su vida. Despertó, había tenido un sueño húmedo que no recordaba haber soñado. Intentó ponerse de pie, pero sus piernas le temblaron y se derrumbó sobre la cama, lloró.
Entre lágrimas, se veía a si misma en todas las épocas de su vida, en todas sus decisiones, en todos sus "hola" y en todos sus "adiós". Se vio acompañada y se encontró sola, sonriéndole a la soledad que la cobijaba por las noches. Lloró, al recordar las veces que le dijeron "no" y las veces en que ella no dijo "si".
Y recordó, mientras las gotas caían sobre la almohada, aquel tiempo en el que era feliz o al menos parecía serlo, el tiempo en el que creía no necesitar a nadie y poder valerse por si misma, esas épocas en las que lo divertido era divertirse y no preocuparse por las consecuencias... la consecuencia: la soledad.
Trató de sonreír, en medio del cuarto, sobre la cama, deshaciéndose del dolor en forma de agua... trató de sonreír, porque siempre lo hacía de esa forma, riendo para tratar de no llorar, para evitar seguir mojándose las manos con las que trataba de enjugar el llanto. Trató de sonreír, pero no pudo.
Levantó la cara, con una parte de la cobija que cubría parte de la cama se secó las lágrimas. abrió y cerró los ojos hasta que de ellos dejó de fluir el agua y se puso de pie, después de soltar el dolor restante en forma de un suspiro.
Caminó hacia el espejo y se vio en él, frente a frente consigo misma, con su propio estigma, con su propio nombre y repitió en voz alta para darle ánimo a la persona que veía reflejada en el vidrio,: "No estás sola, Soledad..."
Soy una máquina de trabajo que funciona con chocolate, café, dulces, chistes malos, abrazos, películas, series, cosas cursis, aire libre, charlas amenas y magia... Yo sí creo en las hadas.
martes, 15 de marzo de 2011
miércoles, 9 de marzo de 2011
Si tuviera tiempo
Si tuviera tiempo escribiría tanto como te pienso, te llamaría por teléfono y te diría que te extraño y que es necesario vernos, buscaría una oportunidad para salir de nuevo y platicar como antes sobre vanalidades y cosas de la vida que solo a nosotros nos suceden.
Si tuviera tiempo te enviaría un mensaje y te invitaría a tomar un café o un chocolate caliente, quizá solo como pretexto para volver a tener contacto contigo, para saber qué es de tu vida, qué has hecho y cómo has estado, enterarme de los detalles y saber cuánto has cambiado.
Si tuviera tiempo dejaría un mensaje en tu wall, algún chiste, alguna frase de película o de canción que nos aplique, cualquier indirecta que no detectes o el último chiste del que me haya enterado, solo como excusa para decirte ¡hola!
Si tuviera tiempo dejaría lo que estoy haciendo e iría a verte, a darte un abrazo muy fuerte como los de antes, te diría cuánto te quiero y cuánto me haces falta, hablaríamos horas, lo sé, porque no habría nada que nos lo impidiera.
Si tuviera tiempo, escribiría un post y le pondría tu nombre en todos lados, escrito con tinta invisible para que, al leerlo, sólo tú sepas que es para ti, que es tuyo... como todo mi tiempo, como todos mis pensamientos, como toda yo.
Si tuviera tiempo te enviaría un mensaje y te invitaría a tomar un café o un chocolate caliente, quizá solo como pretexto para volver a tener contacto contigo, para saber qué es de tu vida, qué has hecho y cómo has estado, enterarme de los detalles y saber cuánto has cambiado.
Si tuviera tiempo dejaría un mensaje en tu wall, algún chiste, alguna frase de película o de canción que nos aplique, cualquier indirecta que no detectes o el último chiste del que me haya enterado, solo como excusa para decirte ¡hola!
Si tuviera tiempo dejaría lo que estoy haciendo e iría a verte, a darte un abrazo muy fuerte como los de antes, te diría cuánto te quiero y cuánto me haces falta, hablaríamos horas, lo sé, porque no habría nada que nos lo impidiera.
Si tuviera tiempo, escribiría un post y le pondría tu nombre en todos lados, escrito con tinta invisible para que, al leerlo, sólo tú sepas que es para ti, que es tuyo... como todo mi tiempo, como todos mis pensamientos, como toda yo.
miércoles, 23 de febrero de 2011
¿Sucedió?
Desperté, pero no había rastro de tu presencia, fue como si nada hubiera sucedido ayer... no estabas tu, no había nadie, no había latas de cerveza ni restos de rancheritos en el comedor. No había nada que me hiciera pensar que había sido real, todo era como si nada.
Fue uno de esos sueños que se ven reales, que se sienten reales. Un sueño de esos que recuerdas a detalle a despertar y que quisieras que fuera real pero que sabes que no lo es.
No hay marcas de tus besos en mis labios, no dejaste estela de tu perfume ni tu esencia, no dejaste estampa de tus manos en mi cadera, no hay manera de saber que estuviste aquí, no hay razón para pensar que sucedió pues nadie te vio, nadie sabe que viniste y no hay huella de ti en esta casa, en este cuarto, en esta cama...
Fue uno de esos sueños que se ven reales, que se sienten reales. Un sueño de esos que recuerdas a detalle a despertar y que quisieras que fuera real pero que sabes que no lo es.
No hay marcas de tus besos en mis labios, no dejaste estela de tu perfume ni tu esencia, no dejaste estampa de tus manos en mi cadera, no hay manera de saber que estuviste aquí, no hay razón para pensar que sucedió pues nadie te vio, nadie sabe que viniste y no hay huella de ti en esta casa, en este cuarto, en esta cama...
sábado, 12 de febrero de 2011
Todos somos juguetes.
A algunos, como yo, les gusta jugar, poco a poco, lentamente, ir integrándose a alguna actividad lúdica denominada: relación. Algunos con ventaja, otros en desventaja y los afortunados juegan recíprocamente, pero esos, esos, son pocos.
Yo juego, tu juegas, el juega... nosotros jugamos.
Jugamos a conquistar y a veces somos conquistados. Jugamos con miradas, con frases, con palabras; jugamos con ilusiones a veces las suyas y a veces las nuestras; jugamos con caricias, abrazos y besos, jugamos con el amor, con la pasión y el deseo. Jugamos con fuego tratando de no quemarnos.
Jugamos de varias formas, a veces obvias otras no tanto, a veces sin interés pero siempre con intención. Jugamos, y generalizo porque todos lo hacemos, porque todos somos juguetes. Así como hay águilas que ponen sus ojos en las presas más débiles, hay personas que ponen sus manos en aquellos juguetes que están accesibles, que son interesantes o solo porque estén disponibles.
Jugamos porque es divertido, porque nunca sabemos hasta donde somos capaces de llegar ni hasta donde son capaces de aguantarnos. Jugamos porque nos dan la oportunidad. Porque el ego y el orgullo son más grandes que el sentido común.
A veces jugamos porque no tenemos nada que hacer y a veces porque queremos hacer algo. A veces jugamos sin que nos interese en que termine el juego, jugamos por la emoción no por los resultados. Jugamos sin que importe el color o tipo de la ficha, el tablero o las condiciones de las tarjetas, lo importante siempre es jugar.
Jugamos... porque no nos queda más opción. Algunos juegan por ganar y otros por no perder, mientras que otros (los peores) juegan por hacer perder.
Y todos participamos en el juego, todos apostamos, algunos ganan, otros pierden, otros se retiran sin intención de regresar al juego... pero siempre regresamos. No importa qué tanto perdimos el juego pasado, tenemos fe en recuperarnos, en recuperar la suerte perdida, esta vez si podemos ganar... pero pocos son los que lo logran.
Todos jugamos y con todos juegan, a fin de cuentas, todos somos juguetes.
Yo juego, tu juegas, el juega... nosotros jugamos.
Jugamos a conquistar y a veces somos conquistados. Jugamos con miradas, con frases, con palabras; jugamos con ilusiones a veces las suyas y a veces las nuestras; jugamos con caricias, abrazos y besos, jugamos con el amor, con la pasión y el deseo. Jugamos con fuego tratando de no quemarnos.
Jugamos de varias formas, a veces obvias otras no tanto, a veces sin interés pero siempre con intención. Jugamos, y generalizo porque todos lo hacemos, porque todos somos juguetes. Así como hay águilas que ponen sus ojos en las presas más débiles, hay personas que ponen sus manos en aquellos juguetes que están accesibles, que son interesantes o solo porque estén disponibles.
Jugamos porque es divertido, porque nunca sabemos hasta donde somos capaces de llegar ni hasta donde son capaces de aguantarnos. Jugamos porque nos dan la oportunidad. Porque el ego y el orgullo son más grandes que el sentido común.
A veces jugamos porque no tenemos nada que hacer y a veces porque queremos hacer algo. A veces jugamos sin que nos interese en que termine el juego, jugamos por la emoción no por los resultados. Jugamos sin que importe el color o tipo de la ficha, el tablero o las condiciones de las tarjetas, lo importante siempre es jugar.
Jugamos... porque no nos queda más opción. Algunos juegan por ganar y otros por no perder, mientras que otros (los peores) juegan por hacer perder.
Y todos participamos en el juego, todos apostamos, algunos ganan, otros pierden, otros se retiran sin intención de regresar al juego... pero siempre regresamos. No importa qué tanto perdimos el juego pasado, tenemos fe en recuperarnos, en recuperar la suerte perdida, esta vez si podemos ganar... pero pocos son los que lo logran.
Todos jugamos y con todos juegan, a fin de cuentas, todos somos juguetes.
viernes, 28 de enero de 2011
Esa "Amiga"
Todos somos y tenemos una "Regina George" rondando cerca de nuestras vidas, quizá no es la niña rica, consentida, con una madre ebria, la más popular del colegio, que siempre viste sexy y solo tiene ropa de diseñador... pero si es la típica manipuladora, deseada por unos, querida por otros, odiada por todos.
Todos conocemos a alguien manipuladora, malévola y malvada, alguien que te sonríe de frente y te critica por la espalda, tenemos alguna "amiga" que te utiliza para lo que quiere y necesita a quien no le importa nada más que quedar bien con el mundo y ser la reina de la escuela (o de la vida) y en cierta forma, todos somos un poco así.
Todos somos egoístas, egocéntricos, orgullosos, convenencieros, manipuladores, si, en cierta forma, todos somos una Regina George en potencia... pero hay "amigas" que lo son en su totalidad y todos conocemos a alguna.
A lo largo de mi vida me he encontrado con más de una Regina, personas que estuvieron conmigo hace algunos pocos o muchos años, esa o, mejor dicho, esas Reginas siempre fueron la "mejor amiga" dispuesta y disponible, aquella que me ofrecía su apoyo para cualquier complicación y su hombro para cualquier desastre amoroso, me ofrecía su oído para cualquier secreto y su boca para darme algún consejo, de ellas tenía lo que necesitaba la felicidad y el desastre, incluyendo intrigas, chismes, dificultades con las personas y puñaladas en la espalda.
Personas que nunca imaginé pensaran lo que decían acerca de mí y que sonreían hipócritamente al verme y que me abrazaban con odio que yo no notaba. "Amigas" que, sin darte cuenta, te alejan de las personas, te hacen daño. Una de esas "amigas" me la aplicó gacho, dando detalles de mí a un chavo que trataba de "ligarme", detalles poco amistosos y muy malintencionados, él sólo me dijo "pensé que eras diferente" antes de decirme "adiós", mi amiga me dijo que no me preocupara que "no era para mí" y que "yo merecía algo mejor", solo que no supe que con "mejor" se refería a ella.
Esas Reginas que nos encontramos por la vida, que nos hacen tropezar y caer, hasta ser atropellados por el camión de la realidad, esas que nos arrastran con ellas, esas "Amigas" que no sabemos que tan amigas son hasta que nos duele la herida que nos hicieron en la espalda.
Todos conocemos a alguien manipuladora, malévola y malvada, alguien que te sonríe de frente y te critica por la espalda, tenemos alguna "amiga" que te utiliza para lo que quiere y necesita a quien no le importa nada más que quedar bien con el mundo y ser la reina de la escuela (o de la vida) y en cierta forma, todos somos un poco así.
Todos somos egoístas, egocéntricos, orgullosos, convenencieros, manipuladores, si, en cierta forma, todos somos una Regina George en potencia... pero hay "amigas" que lo son en su totalidad y todos conocemos a alguna.
A lo largo de mi vida me he encontrado con más de una Regina, personas que estuvieron conmigo hace algunos pocos o muchos años, esa o, mejor dicho, esas Reginas siempre fueron la "mejor amiga" dispuesta y disponible, aquella que me ofrecía su apoyo para cualquier complicación y su hombro para cualquier desastre amoroso, me ofrecía su oído para cualquier secreto y su boca para darme algún consejo, de ellas tenía lo que necesitaba la felicidad y el desastre, incluyendo intrigas, chismes, dificultades con las personas y puñaladas en la espalda.
Personas que nunca imaginé pensaran lo que decían acerca de mí y que sonreían hipócritamente al verme y que me abrazaban con odio que yo no notaba. "Amigas" que, sin darte cuenta, te alejan de las personas, te hacen daño. Una de esas "amigas" me la aplicó gacho, dando detalles de mí a un chavo que trataba de "ligarme", detalles poco amistosos y muy malintencionados, él sólo me dijo "pensé que eras diferente" antes de decirme "adiós", mi amiga me dijo que no me preocupara que "no era para mí" y que "yo merecía algo mejor", solo que no supe que con "mejor" se refería a ella.
Esas Reginas que nos encontramos por la vida, que nos hacen tropezar y caer, hasta ser atropellados por el camión de la realidad, esas que nos arrastran con ellas, esas "Amigas" que no sabemos que tan amigas son hasta que nos duele la herida que nos hicieron en la espalda.
lunes, 24 de enero de 2011
Poema
La maestra de español
tiene un grupo muy desordenado,
ya está harta de ese señor,
el que se sienta a mi lado.
Me sacó una vez del salón,
por usar mi celular,
creo que no fue buena razón
y prometí no volverlo a sacar.
Vallejo provoca que se acabe su paciencia
ella lo echó para afuera,
sin que le remordiera la conciencia.
Por: Miguel López (alumno de Lengua Española 2, 2011).
tiene un grupo muy desordenado,
ya está harta de ese señor,
el que se sienta a mi lado.
Me sacó una vez del salón,
por usar mi celular,
creo que no fue buena razón
y prometí no volverlo a sacar.
Vallejo provoca que se acabe su paciencia
ella lo echó para afuera,
sin que le remordiera la conciencia.
Por: Miguel López (alumno de Lengua Española 2, 2011).
martes, 18 de enero de 2011
Escribir
Hacía más de un mes que no escribía, un mes en el que limitaba todo a mi misma, en el que no compartí ni desahogué mi vida en forma escrita. Hacía más de un mes en que no podía sino pensar y darle vueltas a lo que, antes, hubiera escrito sin pensarlo.
Primero empecé a olvidar la sensación de libertad que ofrece la escritura, después cayó como un peso la necesidad de plasmar en letras lo que pasa en mi cabeza, luego llegó la obligación de regresar, de continuar escribiendo, de no dormir hasta poner letras formando palabras y juntar palabras con sentido, recordé mi compromiso con este blog, con mi padaguan y sus 3 años, en la blogósfera, con mis alumnos y sus tareas narrativas, descriptivas y literarias, pero sobre todo conmigo, ese compromiso de continuar, de no defraudar las hojas y los espacios en blanco, de satisfacer las necesidades de una hoja de papel que desea ser una historia mágica o un simple poema, de no morir vacía...
Y regresé, con más historias que contar, con más sueños, ilusiones y deseos que compartir, con más vida que vivir, porque prometo que la razón por la cual este blog quedará muerto será porque no tengo mas vida que compartir.
Primero empecé a olvidar la sensación de libertad que ofrece la escritura, después cayó como un peso la necesidad de plasmar en letras lo que pasa en mi cabeza, luego llegó la obligación de regresar, de continuar escribiendo, de no dormir hasta poner letras formando palabras y juntar palabras con sentido, recordé mi compromiso con este blog, con mi padaguan y sus 3 años, en la blogósfera, con mis alumnos y sus tareas narrativas, descriptivas y literarias, pero sobre todo conmigo, ese compromiso de continuar, de no defraudar las hojas y los espacios en blanco, de satisfacer las necesidades de una hoja de papel que desea ser una historia mágica o un simple poema, de no morir vacía...
Y regresé, con más historias que contar, con más sueños, ilusiones y deseos que compartir, con más vida que vivir, porque prometo que la razón por la cual este blog quedará muerto será porque no tengo mas vida que compartir.
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Duelo y despedida...
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VIERNES Hoy extrañé tu mensaje de buenos días, ya me había acostumbrado a esas 3 simples palabras que siempre veía al despertar y ponían una...
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