jueves, 22 de febrero de 2018

Hoy agradezco...

Las cosas más sencillas de la vida suelen darse por sentado, son un hecho de nuestra existencia.  Poder ver, hablar y respirar son milagros que se dan como norma y amplificarlos como si fueran el máximo logro tampoco es correcto porque es algo que no conseguimos por méritos sino por azar.

Hoy voy a agradecer esos detalles que disfruto día a día, sean o  no cuestión de suerte, herrencia o decisión.  Hoy agradezco:

  1. Ser mujer, con todo lo que conlleva el esforzarse doble y disfrutar al triple.
  2. Razones para sonreír, ya sea porque alguien hizo un chiste, me pasó algo chusco o porque vi algo gracioso. 
  3. Padres y hermanos, que me apoyen, me impulsen y me motiven a dar mi mayor y mejor esfuerzo. 
  4. Algo que hacer.  No importa si es un trabajo, un plan, una salida, una setie que ver o un libro por leer, siempre hay algo más para no quedarme estancada. 
  5. AMIGOS.  En mayúsculas porque son importantes, solo sabiendo que están ahí ya cambian el día, no importa la situación, el porqué o el cómo cambian la perspectiva de todo. 
  6. Suficiente para todo, todo lo qeu he querido y he podido hacer, he salido de las limitantes económicas y he comenzado a disfrutar de los frutos de mi trabajo, en viajes, descansos, gustos, placeres culpables y responsabilidades adultas como croquetas para el perro y una nueva casa. 
  7. Lola y Toribio.  Llegaron para quedarse y me sacan de quicio, pero los quiero.  Son como dos polos opuestos del imán que se complementan... en mi contra. 
  8. Tiempo.  Tengo tiempo para vivir.  Hago lo que quiero y como quiero porque quiero y soy consciente de que lo que desperdicio hoy, me lo cobrarán mañana y por eso lo disfruto más. 
  9. Café.  Agradezco los pretextos que me da el tomar café, la compañía, el motivo, la celebración o el desvelo.  No es el sabor, es el momento. 
  10. Privilegios, como la familia en la que nací, el punto socioeconómico en el que empecé, las oportunidades que me gané...
  11. Decisiones.  Doy gracias a mi yo del pasado por las cosas que decidió que me han traído hasta este punto como si fuera casualidad, como si fuera un solo paso y no un proceso de 30 años. 
  12. Buenos y malos días.  El hecho de saber que todo puede pasar y que todo pasará es una forma de vivir mejor y más tranquilamente, y ser feliz.
  13. Saber hacer.  Aunque no me guste hacerlo, aprender a hacer más de lo que necesito es útil para saber qué no hacer y cómo hacerlo. 
  14. Música.  Gracias a Dios y a los hombres por inventarla, por hacerla, por compartirla... y a mi memoria por aprendérsela. 
  15. Palabras de aliento.  No importa el día ni la circunstancia estoy rodeada de gente que me aprecia y cada día al menos me ofrece un cumplido, sin querer o queriendo y eso se agradece. 
  16. Completitud. Ser y estar completa.  Con virtudes y defectos, todos completos, nada a medias, ni siquiera la rodilla cheche.  
  17. Extraños.  Esos extraños de hoy pueden ser los amigos del mañana y agradezco a esos desconocidos que han ido engrosando las filas de mis amistades y que, poco a poco, han dejado de ser tan desconocidos. 
  18. Ser consciente.  Mi formación, mis circunstancias y mi vida en general me han permitodo reconocer que tengo mucho para dar y compartir con los demás.  El hecho de que hacerlo lo cambia todo.
  19. Lágrimas. Reconocerlas debilidades también nos hace fuertes.  Saber que no estoy bien para poder cambiarlo.  Poder llorar también es un super poder. 
  20. Agradecer.  Poder darme el tiempo de descubrir todo aquello que tengo y que es importante en mí y conmigo. 

martes, 29 de marzo de 2016

30 años, 30 días...

Este año cumplo 30 años y el mes en el que nací tiene 30 días… no es casualidad.  

Así que quiero celebrar mis primeros 30 años con 30 personas que me quieran.  ¡Sí! Que me quieran compartir un poco de su tiempo para celebrar el placer de coincidir. ¿Cómo?  Fácil.  Eligiendo un día del mes y una actividad que hacer.  El chiste no es gastar sino conmemorar, pasar un momento cool con gente cool.  Se aceptan comidas, cenas, desayunos, caminatas, aguas frescas, charlas, películas,  chocolates, cafés virtuales o presenciales, abrazos, besos y apapachos, historias, chistes, anécdotas, recordatorios, llamadas, skypeadas… ¡ah! Y también pasteles…

Así que no espere más y seleccione su día, que se acaban… recuerden que solo son 30, y el día más importante lo elegí para la persona más importante en mi vida: Yo =)


Gracias por coincidir, hacer y deshacer….

lunes, 13 de julio de 2015

Yo decido...

He decidido que quiero amar, amarme, amarte, amarnos, con todas las letras y todas las conjugaciones; en todos los tiempos, en todos los modos.  He decidido encontrarme en mí y en ti y en todos; reflejar en cada persona y en cada lugar lo mejor y solo lo mejor.

Hoy decido perdonarme por mis errores, por mi pasado, por mis reproches, por mí y mis decisiones, por lo que he decidido hacer y he decidido dejar pasar.

He decidido y esa es la clave.  Decido porque quiero cambiar mi rumbo, dejar atrás el pasado, vivir el presente y crear el futuro: mi futuro, tu futuro, nuestro futuro, el de todos aquellos que se crucen en mi camino, el de todos aquellos con quien intercambie una mirada o a quien les regale una sonrisa.

Hoy decido seguir adelante, pisando cada vez con más fuerza y llegando más lejos.  Caminar, sola o acompañada, pero caminar.  He decidido que soy mi propia mejor compañía, que necesito estar completa para poder compartirme y entregarme a los demás, Dar todo de mí y no esperar que algo o alguien me complemente o llene el vacío que no pueda cubrir yo misma.

He decidido cambiar de afuera hacia adentro y de adentro hacia afuera; transmutación, deconstrucción, reforma, cambio, magia; en fin... evolución.
He decidido dejar atrás todo lo que pesa, lo que no me deja continuar, lo que me detiene o me alenta.He dejado atrás habladurías, decepciones, desamores y desilusiones.

Hoy, decido cumplir mis propias expectativas, no las de alguien más.  Decido que nadie me debe nada y no le debo nada a nadie.  Estoy hecha para ser feliz y he decidido cumplírmelo.


martes, 16 de diciembre de 2014

Yo sí quiero la renuncia de Peña Nieto

Estoy consciente de las repercusiones políticas, económicas y sociales que se suscitarían en el país si esto se llevara a cabo pero, aceptémoslo, no se va a dar.  Peña Nieto no va a renunciar, el partido en el poder no lo va a permitir, la clase política no lo va a permitir, la sociedad económica de “nuestro país” no lo va a permitir, todos aquellos que buscan alguna tajada, algún favor o esperan un beneficio no lo van a permitir. 

Pero el hecho de que no vaya a suceder no me impide expresarlo, no me impide desearlo, quererlo, pedirlo, exigirlo.  Esta petición es quizá la única que pueda unirnos en una sola intención: Demostrar que no estamos conformes con nuestro gobierno, con nuestro representante, con el títere de los poderosos. 

Pero, ¿para qué hacer algo si no va a pasar nada?  Claro, somos mexicanos.  En este país acostumbrado a no mover un dedo si no obtenemos beneficio, ¿para qué exigir?  Es el mismo pretexto para todos nuestros males: ¿Para qué presentar una denuncia si sólo me van a dar largas y no se va a resolver nada? ¿Para qué pedir un reembolso de los daños del bache si me va a costar más tiempo que dinero? ¿Para qué …? ¿Para qué? 

Para que se den cuenta que no estamos conformes, para que la verdadera realidad sea notada, contada y cuantificada en nuestro país.  Porque aún es nuestro.  Porque todos somos responsables. Porque es cierto que para cambiar el mundo debo cambiar yo primero. pero eso incluye el poder exigir mis derechos, entre ellos el derecho a la vida y la seguridad, dos derechos que no están siendo tutelados por el Estado.  Exigir no es levantarse en armas, no es aventar bombas molotov ni incendiar puertas en palacios nacionales.  Exigir es pedirle a las autoridades que realicen su trabajo como deben, exigir respeto y respetar, cumplir con nuestras obligaciones.  Exigir es no cansarnos hasta tener justicia, para todos.  Porque todos somos Tlatelolco, todos somos Acteal, todos somos ABC, Aguas blancas, Atenco, Ciudad Juárez, Tierra Caliente... Todos somos México.

Por lo tanto pido, exijo y solicito la renuncia del “líder” (sí, así entre comillas) de nuestro país, del “representante” del Pueblo.  Exijo que renuncie, ¿a qué? a los lujos, a los excesos, a los conflictos de intereses, a los compadrazgos, al encubrimiento, al nepotismo, al poder… aunque no renuncie al título.  

viernes, 4 de julio de 2014

Lo siento.

Lamento haber llegado tarde y sacudir, de la nada, tu vida entera.  Lo siento, lamento verte a los ojos y saber qué hay detrás de tu mirada. Disculpa, lamento huir de tus manos pero abrazarte con tan indecente necesidad.  Perdón. Disculpa mis impulsos, estas ansias de tenerte cerca y los mil pretextos para estar a tu lado.  Perdón por tantos cafés, tantas sonrisas y las largas horas de plática. 

Lo siento, perdóname por ponerte entre la espada y la pared, perdón por no contenerme. Disculpa por malinterpretar lo malinterpretable y ver en ti algo más que un amigo.  Lo siento, perdón por no alejarme, perdón por estar ahí, por tratar de conocer tu historia... por tratar de construirte otra.  Lo siento, disculpa, perdón, es que sólo soy como soy,

Lo siento,  perdona mis ilusiones, mi manera de verte, mi forma de hablarte,  mis ganas de buscarte.  Lo siento, debería ignorarte, no responderte, no llamarte, no pensarte y dejar de soñarte. Perdón,  no acepto la verdad,  aun no me hago a la idea de que lo que hay entre nosotros no se haga realidad. 

Perdón,  disculpa, lo siento... lamento no tener la suficiente valentía para robarte el beso que tanto he esperado.  Lo siento,  no por ti ni lo que pienses, sino por mí,  por lo que quiero, por lo que aún sigo esperando.  Perdona, fue sin intención.   Disculpa,  no volverá a pasar.  Lo siento,  y estoy segura que tú también.

Lo siento, disculpa,  perdón. Te confundí,  no con alguien sino a ti mismo.

martes, 1 de julio de 2014

Sola, Soledad...

Me siento sola.  Tengo 2,200 "amigos" y me siento sola.  Siempre hablo mucho y eso no puedo decirlo en voz alta.  Miles de risas al día,  múltiples visitas a la oficina, muchos "buenos días" a la gente conocida y desconocida también, y a pesar de todo me siento sola.

Me siento sola.  Porque llego a una casa de puertas cerradas, porque las pláticas dependen de los proyectos y los trabajos.  Porque las sonrisas se acaban los fines de semana.  Porque la única que me hace compañía se hace más vieja día con día, porque no hay un "buenas noches" ni un "¿cómo estuvo tu día?".  ...
Y duele, porque esta soledad llena de gente, inundada de llamadas, mensajes,  posts, likes y comentarios, viene acompañada de personas que me hablan por mi nombre pensando que me conocen, pero no conocen ni la mínima de mis historias.  Esta soledad, que te rodea a donde vayas, que te encierra en los libros, los sueños y las malas compañías, abraza y aviva el fuego del desasosiego, de la incertidumbre y de la desesperación.  

Me siento sola y me duele, sin por qués, sin razones, solo duele. Cuando todos alrededor tienen una historia de dos, tienen quién les haga compañía por las noches y con quien platicar por las mañanas.   Duele, porque conocer a todos es contar con ninguno.  Duele, preferir la música al silencio, los estruendos del televisor en frezze para que haya ruido de fondo en el soundtrack de la vida.

La soledad duele, no preguntes por qué, solo déjame sufrirla a solas.

domingo, 2 de marzo de 2014

No es el café


No es el sabor del trago sino el sabor del momento. No es el calor de la bebida sino lo cálido del encuentro. No es la hiel de los granos, sino la miel de las risas. No es el café,  es un pretexto.

No es porque sea rápido,  es porque el tiempo vuela. No es porque altere el sueño es porque permite soñar despierto.  No es porque nutra el cuerpo, es porque alimenta el alma.  No es porque sea café,  porque es solo un  pretexto.

No es la variedad de sabores, es la acumulación de recuerdos.  No es el tamaño en que lo sirven, es lo largo del contexto. No es la mezcla de ingredientes, es la combinación de compañeros.  No es el café,  es un pretexto.

Para hablar, callar, convivir, crear, cambiar, soñar, transformar, huir, volver, escapar, reencontrar, construir, destrozar, comenzar, acabar, continuar, esperar, pensar, sentir,  amar...

No es el café, es nuestro pretexto.

Duelo y despedida...

Cada despedida es diferente.  Decir adiós es más fácil cuando sabes que el hola de nuevo vendrá pronto, cuando la esperanza de volverse a ve...