jueves, 21 de enero de 2010

Cuentos de hadas

Yo soy esa princesa que esperaba, dormida, que el príncipe azul llegara y la despertara con un beso. Esa mujer con muchas ilusiones y sin alguien con quien compartirlas. Esa que huía de los compromisos después de medianoche. Esa que no creía en la magia del amor.

Y después de besar a tantos príncipes azules descoloridos y decolorados, de tropezar y caer por culpa de las zapatillas de cristal, de enamorarme de bestias que jamás cambiaron, de cortarme el cabello que nunca ha dejado de crecer, de perder mi propia voz por tratar de ser como otros querían; por fin aprendí a no creer en los cuentos de hada.

Después de tanto tiempo perdido, un día cualquiera tropecé, como sin querer, con lo que tanto tiempo busqué, lo que más esperaba llegó, cuando estaba más segura de no necesitarlo. Así, de la nada, encontré al sapo que debía besar. El sapo del cuento que nadie lee, el que no se distingue por matar dragones, un sapo como cualquier otro sapo… pero mío.

Y desde entonces no ha sido necesario ganar batallas contra hunos (u otros), ni defender mi espacio de tu invasión, ahora no tengo que lidiar con hadas madrinas o brujas malvadas. Antes cerraba los ojos para imaginarte y hoy los abro para no perderme ningún detalle de ti. Y es que… ¿Qué son los sapos sí no son príncipes encantados?

domingo, 17 de enero de 2010

=)

Te fuiste y dejaste en mí sensaciones que aún recuerdo.
Tu boca rondando mis labios y tu respiración acortada en mi cuello, tus manos dibujando mi rostro y tus ojos imaginándome en la oscuridad, aún siento el abrazo del que no queríamos separarnos y la forma en que tuve que decir adiós...

Te extraño... y te quiero.
y es extraño quererte así...
pero... ¿Cómo le pido al corazón que no se enamore?

lunes, 11 de enero de 2010

Tu...

Te imagino así, con tu sonrisa chueca pero hermosa, tus dientes blancos, relucientes y desalineados, te imagino con tu cabello laciamente rizado y lo suficientemente corto para ser largo. Te imagino sin pensarte, con esos ojos cafés, de un verde profundo, airadamente azules.

Imagino tus labios delgados y carnosos, tu piel tersa, delicada y rugosa, tus manos firmes, suaves y protectoras. Te imagino moreno y de piel blanca, te imagino noble y caballero, con todos los defectos y todas las virtudes, fuerte para matar dragones y humano para poder llorar.

Te imagino a tí, alto, gordo, chaparro y flaco, loco, astuto, tonto y atrevido, solo, alegre, triste y divertido, imagino tus locuras, tus mentiras, tus sueños y travesuras, imagino tu pasado y tu presente, te imagino a tí, de mil formas y mil maneras, cada vez más diferente.

Al fin de cuentas no me importa como seas, mientras sepa que eres tu...

miércoles, 6 de enero de 2010

No es que muera de amor...

No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mi, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.

Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro
acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.

Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros,
separados del mundo, dichosa, penetrada,
y cierto , interminable.

Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.

Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos oscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte ,amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
inconsolable, a gritos,
dentro de mi, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.

Jaime Sabines

martes, 5 de enero de 2010

Anónimo

Pensé que iba a ser más difícil, (aunque) Extraño esos días que aún no han desaparecido.(sé que) Debería decirte la verdad y dejar que te fueras, a fin de cuentas no regresarás,

Extraño los días en que esto era un secreto divertido... (como) Si todo fuese como siempre fue... pero siempre, es siempre demasiado tiempo. No sé ni para qué pregunto...

Me gustaría ser tan simple como tú… Así al menos, la vida no sería tan complicada. Hubiera querido que jamás te hubieses aparecido... pero lo hiciste. Te extrañaría, si no supiera que sigues aquí.
Siento un hueco en el estómago y no, no es hambre. El silencio inundó mi espacio... y llegaste tú.

sábado, 2 de enero de 2010

Ámame...

"Ámame cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite"

Robert Louis Stevenson
El curioso caso del Dr Jakyll & Mr Hyde

jueves, 31 de diciembre de 2009

#200 - Año Nuevo

Esta es mi entrada #200 no se de donde he sacado 200 ideas, pensamientos sentimientos, emociones y dedicatorias... pero lo hice en poco mas de 3 años, espero que sea el principio.

Termino el 2009 con 200 y empiezo el 2010 desde cero... ¿Qué mejor pretexto que ese para reinventarme día con día?

Duelo y despedida...

Cada despedida es diferente.  Decir adiós es más fácil cuando sabes que el hola de nuevo vendrá pronto, cuando la esperanza de volverse a ve...