miércoles, 9 de junio de 2010

Desidia

Te fuiste un día, de repente, de la nada, sin un cómo ni un por qué, desapareciste, tan mágicamente como siempre llegas y como a veces te vas. Te fuiste y en tu lugar llegó un vacío, lleno de miedo y tranquilidad. PAZ. Mi tiempo (que antes era tuyo) regresó a mis manos. Regresé a mi vida, a mis días productivos, a mis avances, a mis propósitos, esos que por tu presencia había pospuesto.

Mil veces maldita y mil veces bendita.

Gracias, por abandonarme, por regresarme al buen camino, por dejar de acompañarme… Mil gracias Desidia… por desaparecer tan mágicamente cómo siempre, pero espero, sinceramente, (aún amando los plácidos y reconfortantes momentos a tu lado) que esta vez, no regreses.

1 comentario:

Ana Karen dijo...

Tonz has puesto tus manos a la(s) obra(s)??? Tonz has retomado tus propósitos olvidados???

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