lunes, 19 de julio de 2010

Del pasado...

Hoy desperté pensando en el pasado, en las cosas que cambiaría si pudiera cambiar algo... Siempre que me lo preguntan, digo que no cambiaría nada porque lo que ha pasado me ha hecho ser lo que soy.. pero a veces dentro de mí, creo que me hubiera gustado vivir otras cosas y saber "que hubiera sido si.." y entonces fantaseo...

Una de esas fantasías es acerca de "mi primer amor".. o mejor dicho mi primera decepción, y es que, lo que recordamos no es precisamente nuestro primer enamoramiento, creo que lo que solemos recordar es esa ocasión en que nos rompieron el corazón... por primera vez.

Pero bueno, como les decía, desperté pensando en ese alguien, fantasma de mi ayer, en esa historia fue igual a lo que ha sido siempre: nos encontramos en algún lado, quizá compartimos algunas palabras, tal vez lo saludé, quizá hasta lo vi a los ojos... pero no significó nada porque ni siquiera recuerdo que estuvo ahí aunque las fotos indican lo contrario, sin embargo, meses después nos volvimos a encontrar, él sabía quién era yo, pero yo no sabía quién era él..

Yo acababa de cumplir los 15 años, esa efímera edad en la que todo es posible y en la que el amor (según las tvnovelas) está a flor de piel. Nos encontramos y llamó mi atención su forma de ser, su voz, su cabello, su mirada... Aquel extraño que me conocía llamaba mi atención.

Si repito que fue como siempre, es porque realmente, fue como siempre... Intercambiamos algunas palabras, muy pocas... y supe que era imposible cualquier relación entre nosotros, pero el corazón no lo entendió de la misma manera.

Nos hicimos amigos... y cada vez me atraía más... sobra decir que me enamoré. Hablábamos mucho por teléfono, quizá más de lo que él hablaba con su propia novia... ¡si! sabía que era imposible, pero no quería entenderlo, "la esperanza es lo último que muere" y mi autoengaño trabajaba maravillosamente. No sé cómo "no se daba cuenta", porque yo, literalmente babeaba por él... fueron tantas cosas las que pasamos juntos sin pasar nunca la barrera que nos separaba, éramos A-MI-GOS y nos funcionaba perfecto, en cada evento, cada charla casual, cada fiesta, cada momento juntos, cada momento a solas...

Pero nunca fue miel sobre hojuelas, fueron muchas las lágrimas derramadas y fueron muchos los momentos en que se me estremecía el corazón cuando hablaba de "ella" o lo veía a su lado... fueron muchos momentos en que estaba a su lado, ella llegaba y de repente, la que sobraba era yo.

Estaba enamorada o apendejada, que al caso, da lo mismo. Eran muchos los que trataban de abrirme los ojos acerca de lo que veía pero no aceptaba y no podía darles la razón.. Tarde o temprano el se daría cuenta que ahí estaba yo, su "incondicional", la misma de ayer, la misma de siempre, aquella que lo enfrentaba ante la disyuntiva de "contener sus instintos... o jamás dejarme ir", porque era yo a la que le decía lo "terriblemente absurdo que es estar vivo, sin el alma de tu cuerpo"... y era yo la que "nada tenía que esperar, aunque me quedara en el aire".

Era tan ilógica esa química, esa relación, esa amistad... que sabía perfectamente que él no podía estar conmigo ni sin mí... pero esperaba todo de él... ese todo que otros estaban dispuestos a darme, esa relación bonita de adolescencia que uno sueña tener... eran otros los príncipes que se me acercaban después de matar dragones para que yo los despachara por esperar a ése, el ogro que jamás llegaría.

¿El amor de mi vida? no, jamás!... fue la decepción de mi adolescencia, cuando pude abrir los ojos, esos príncipes que me habían buscado habían desaparecido y yo había estado aferrada a una ilusión ¿cómo lo descubrí? porque la verdad salió de nuestros labios. Un año y medio me tardé en darme cuenta de lo que sabía desde el principio... Un extraordinario año y medio... hasta que dije todo lo que tenía que decir, frente a él y frente a todos, fui valiente y se acobardó. Sabíamos que pasaba, pero no lo decíamos.. nunca lo hicimos hasta esa vez, cuando me quité la venda que me había puesto.

El sentía algo por mí, pero no lo que yo quería, no lo que yo buscaba, lo que me ofrecía no fue suficiente y le dije adiós así como suelo cortar con lo que duele... de un solo tajo, de un solo golpe. ¿Me dolió decir adiós? ¡Claro! pero me dolería más seguir ahí, a su lado sin estar con él.

Ocho años después, nos reencontramos, en una versión clásica de cualquier cuento de hadas, no sé cómo y no se porqué.. pero estaba él, ahí, cómo siempre esperé verlo... pero yo, ya no estaba ahí, aún disponible, pero no dispuesta. Ocho años tardó en darse cuenta, ocho años que yo no esperé...

Me pasó lo mismo, como todo... como siempre...
Y hoy lo recordé, no se porqué, o tal vez sí.. pero aún no me doy cuenta.

4 comentarios:

Unknown dijo...

no puedo creer que hasta hoy haya leído esto... y creo que lo único que diré es: #FuertesDeclaraciones

Luisa dijo...

Que te puedo decir, sí describiste mi segunda relación casi casi, aunque mi final fue diferente... tenemos dos hermosos hijos en común, muy peludos pero hermosos xD
Me encanto como ligaste las canciones con el relato muy ad hoc!!! y bueno el behind the scenes que me contaste fue aun mejor xD

Ana Karen dijo...

recuerdo aquellos "sueños hechos realidad" y creo que hay una poderosa razón por la que ha regresado "del pasado"...

Itz es necesaria una buena plática

Cain dijo...

Sueños, Esperanzas, Pasado y Futuro. A veces impresiona como las cosas suceden. Gracias por compartirlo. Saludos!

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