sábado, 30 de abril de 2011

Los amantes

¿De qué hablan los amantes? Hablarán quizá del presente y del pasado, pero nunca del futuro, al menos nunca de un futuro para dos. Conversarán de lo bueno, de los sucesos cómicos que viven día a día, semana a semana o mes a mes. Charlarán acerca de las familias a las que nunca serán presentadas, de los amigos que nunca los verán juntos y de los compañeros de trabajo que serán siempre desconocidos. Serán pláticas cortas o largas pero interminables, continuas, sin sentido y sin rumbo, hablarán de todo y se contarán nada, ni problemas, ni errores, ni corazones rotos.

¿Cómo son los amantes? Hay de todo, aquellos que se vieron a los ojos y supieron que debían estar juntos pese a los eslabones de la cadena que usan en los dedos o aquellos que buscaban una aventura y encontraron algo más. Existen otros, los que no esperaban nada, los que en un impulso, en una noche, en un beso satisficieron la necesidad de amor, probaron las mieles del deseo y encontraron en el otro quien pudiera cubrir el lado de la cama que permanecía vacío, están los engañados que no saben que son amantes, los desesperados que quieren dejar de serlo y los reales, los que se re-enamoran cada noche, aquellos que siempre han estado juntos y que no conciben otra historia de amor más que la suya.

¿Qué sueñan los amantes? Sueñan con estar juntos, con robarle al reloj algunos minutos, de exprimirle segundos a las manecillas, que parar el mundo. Sueñan con el secreto, el misterio, el logro de lo imposible y el alcance de lo posible. Sueñan con que todo está bien, con su felicidad, alcanzable o no. Sueñan con el mundo que no conocerán juntos, con las veces que no caminarán de la mano, con los besos que no se darán frente a la gente, con los abrazos que se darían de encontrarse por la calle.

¿Qué son los amantes? Son amigos, son cómplices, son personas. Son una pareja jugando con fuego jugando a no salir quemados, son quienes que se entregan al amor sin medir las consecuencias, son ésos, cegados por la intensidad de la pasión y arrollados por el deseo. Son aquellos que se entregan, que se sueñan, que se acompañan. No son solo los aventureros, son los entregados, los amorosos, los que encuentran en el otro su reflejo, pues los que se aman también son amantes.

1 comentario:

Verónica dijo...

Muy buena entrada, felicidades!

Duelo y despedida...

Cada despedida es diferente.  Decir adiós es más fácil cuando sabes que el hola de nuevo vendrá pronto, cuando la esperanza de volverse a ve...