Inicio de año, los mejores deseos, los abrazos, los propósitos… deshacernos del pasado y dar la bienvenida a las nuevas bendiciones. El pretexto ideal para dejar atrás lo que duele e iniciar con el pie derecho, tomando las decisiones que van a cambiar nuestra vida, positivamente.
El 1 de enero viene con grandes resoluciones y grandes ilusiones también. En enero, soñamos y creemos. Todo es posible. Dejar atrás los malos hábitos, bajar los kilos que hemos subido y mantenido por años, cambiar el trabajo (o el sueldo) que ya no nos satisface, comprar la casa de nuestro sueño (sin tener semanas cotizadas) o viajar al extranjero sin tener dinero ahorrado, y cuando digo “todo es posible” es porque todo es posible incluso separarse de un mal amor y sacar del corazón los buenos y malos recuerdos y es que, a veces, los buenos recuerdos duelen más que los malos.
Iniciar un año nuevo nos da esperanza de corregir nuestros errores, ignorarlos, enterrarlos u olvidarlos pues “lo que no fue en tu año no fue en tu daño”. Las esperanzas de cambiar el pasado, encontrar un nuevo amor, sacar un clavo o encontrar quien enjugue las lágrimas del corazón roto son solo esperanzas.
Decisión. Lo queremos todo y nos decidimos a nada, la voluntad con la que iniciamos el año se va diluyendo, se difumina; las ganas de cumplir nuestros propósitos disminuyen, se agotan, se acaban… Y al final del año… terminamos con más recuerdos, más determinaciones, más errores, más deseos, más realidades, más ilusiones, más desilusiones, más experiencias, más resbalones, más logros, más caídas, más éxitos, más moretones, más satisfacciones, más amores, más cicatrices, más alegrías, más decepciones… más y más, de lo que sea, pero siempre más… Al final de cada año queremos volver a cambiarlo todo, porque nada es suficiente.
Pero este año haré que mi propósito valga la pena… porque mantener lo que hoy tengo no sirve más que para lastimarme y ¿más heridas? No, gracias… ya tengo suficientes.
Gracias 2011, gracias por todo, me dejas muchas lecciones y muchas decisiones. Te agradezco lo mucho que me diste y lo mucho que me quitaste. Te entrego lo que te pertenece, eso que sabíamos era “cuestión de tiempo” te lo regreso. Llévate lo tuyo, que he decidido que el inicio de este año será con un solo pie, el derecho, aunque tenga que caminarlo sola.
1 comentario:
Tritza:
Todo esto que describes aquí se resume a una sola palabra: "Esperanza"... Obvio para que las cosas sucedan uno tiene que provocarlas, y eso es lo que de repente nos cuesta asimilar. El 2011 fue un año muy difícil, pero al mismo tiempo lleno de muchas cosas buenas.
Este 2012 será igual y el que sea un buen año dependerá de lo que estemos dispuestos a aportar.
Bonito finde y buen 2012 para ti.
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