Esa canción que escuchaste y que se aplicaba "perfectamente" a tu situación no fue puesta ahí por obra de Dios. Esa persona que se atravesó en tu camino y que te devolvió la sonrisa que necesitabas no apareció mágicamente.
Que te enteres de algo que no querías saber, que a mitad de la charla se acabe el saldo, que a media canción aparezca alguien en la puerta, que te encuentres con alguien a quien nunca ves, que te escriba ése en el que estás pensando, que no puedas escribir y después solo fluyan las palabras (acompañadas de gotas semisaladas). No, no son señales. Nunca lo serán.
Eres tú y lo que quieres escuchar. Eres tú y lo que quieres saber. Eres tú y lo que quieres ver.
Eres tú y lo que necesitas. Eres tú y lo que deseas. Eres tú y a lo que te aferras.
No, no hay señales, repítelo mientras lo repito yo.. no, no somos leíbles, no somos casualidades, y no, no somos señales.
2 comentarios:
Muuuuuuuy cierto. =)
Las señales son las interpretaciones de lo que no nos atrevemos a preguntar o decir, y las "necesitamos" para hacer o dejar de hacer algo.
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