viernes, 13 de febrero de 2009

La culpa

me senté.. y de inmediato todos me vieron con ojos de desaprobación, yo no sabia porque pero comencé a sentirme mal, me di cuenta del error, todos tenían derecho de pensar lo peor de mí.. el camión estaba lleno y yo me había sentado... gente subía y bajaba.. y yo seguía ahí.. mientras todos los que permanecían de pie me miraban.. me sentí incomoda, como si hubiera traicionado mis ideales.. pero el peso que caía sobre mis hombros era mayor al que podía soportar, por eso busqué un lugar vacío, y el p´rimero que encontré fue ese...

poco después y por la culpa me remordía la conciencia.. un día antes había visto un hombre subir y necesitar el lugar más que yo y estaba disponible, que pasaría si el volviera a subir.. no podría ni mirarlo a la cara aunque sus ojos no pudieran verme a mi..

y en un momento, todos bajaron, qeudaron lugares libres y pude librar mi conciencia.. por fin pude sentarme en un asiento que no fuera amarillo

2 comentarios:

B. dijo...

¡Qué pecado más imperdonable!

dayanna* dijo...

Yo no me siento en amarillos.. así lleve tres mochilas y no haya nadie que lo necesite..

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