martes, 24 de febrero de 2009

Para decir adios..

11:37pm
DRR

Hace cinco horas aún quería dedicarte una despedida y decirte gracias, ahora lo hago para cerrar esta parte de mi vida que me está haciendo daño porque ya no puedo ni dedicarte un buen pensamiento.

A partir de este momento olvidaré cada sonrisa, cada momento, cada recuerdo; dejaré de mencionar tu nombre, tus historias, tus tonterías; perderé cada esperanza, cada ilusión, cada sueño; perdonaré tu arrogancia, tu inseguridad y tu indiferencia... hoy te dejo ir, porque no puedo soportarte mas, no puedo aguantarte, no puedo creerte, no logro entenderte, ni quiero esperarte.

Pensé que serías más importante, una buena historia que contar, pero hoy no tengo nada que agradecerte, no tengo porque bendecirte ni tengo porque maldecirte... quería cometer el error mas grande del mundo y te conocí...

ahora sé que para decir adiós... solo tienes que decirlo.

7 comentarios:

B. dijo...

Ash. Y todo por no comprarte un bagel.


¡Eres bien exagerada!



:)

B. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Roque dijo...

La última frase es genial.

Tritza dijo...

hay una canción de Eddie Gorme y Enrique Guzmán.. con esa frase!

ahora entiendo que tan cierta es

Anónimo dijo...

Esa es la Itza que yo conocí,a la que nada ni nadie la hacia sentir menos.
Bienvenida de nuevo mi maestra, que gusto me da que has retomado tu camino.

Y es cierto para decir adios, solo necesitas decirlo. Asi de simple. Solo que a muchos nos cuesta decirlo o entender que hace mucho nos dijeron adios con sus actos.

En fin, yo no te digo adios, te digo bienvenida de nuevo

Anónimo dijo...

Buena manera de despedirse. Como tu misma lo dijiste, sólo hacía falta decirlo.

un abrazo

Blascone dijo...

Alguna vez escribí una entrada parecida, no en estilo sino en trasfondo... Muy buena, esos momentos de despedida son los que nos ayudan a recibir lo nuevo.

Duelo y despedida...

Cada despedida es diferente.  Decir adiós es más fácil cuando sabes que el hola de nuevo vendrá pronto, cuando la esperanza de volverse a ve...