jueves, 12 de marzo de 2009

Incondicional - parte 1

- ¡Felicidades¡ - dijo al entrar a la habitación. Él sonrió.
- Gracias, ¿te lo dijo ella?
- Claro, a fin de cuentas, será tu nuevo jefe.
Ambos rieron, como ríen quienes por dentro aún son niños traviesos.
- ¿Sabes? Tengo miedo – y era cierto, la inseguridad de su indecisión lo acosaba.
- No debes preocuparte, tomaste la decisión, todo lo que viene será nuevo y debes disfrutarlo.
- Pero, tendré que dejar todo lo que tengo.
- Así es la vida, cuando decides comenzar una nueva aventura debes dejarlo todo, lo que tienes y lo que eres, para obtener lo que quieres.
- ¿Y si no fuera lo que quiero?
Ella guardó silencio, no sabía qué contestar, lo miró a los ojos, sonrió y se abalanzó sobre sus hombros.
- Si te equivocas, siempre estaré ahí contigo.
No dijeron más y se fundieron en un abrazo, como aquellos que se dan, después de no haber visto en años a ese mejor amigo.

4 comentarios:

B. dijo...

Vomité un poco en mi boca de tanta cosa melosa.


Juro que lo hice.

B. dijo...

No te creas, fue lindo, conmovedor y épico, sobre todo el final: por eso vomité.



Por eso y porque el bagel que no me comí ya me hizo daño, ¡gracias por tus deseos!

Tritza dijo...

¿Final??

eso no es el final.. la historia está empezando

B. dijo...

Madre mía. ¿Me estás amenazando con eso del principio?

Duelo y despedida...

Cada despedida es diferente.  Decir adiós es más fácil cuando sabes que el hola de nuevo vendrá pronto, cuando la esperanza de volverse a ve...