domingo, 15 de marzo de 2009

Incondicional - parte 4

Estaba de pie, alguien se sostenía de su brazo. Ambos sonreían felizmente. Caminaron hacia la puerta principal y pasaron al lado de aquella incondicional que sonreía sentada desde su sitio en la banca. Él le brindó una mirada de cariño y ella respondió con una leve sonrisa dibujada en su rostro. Cuando se hubieron alejado lo suficiente, ella se puso de pie. Sonrió y un par de gotas cayeron al suelo. Había dicho adiós sin decir palabra. Había aceptado todo.
No había sido capaz de dejar lo que tenía y lo que era por lo que quería y ahora debía aceptarlo, hizo lo único que podía hacer. Sacudió la cabeza y miró de frente. Una triste sonrisa iluminó la iglesia donde él salía con otra mujer del brazo.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Oh my gosh!!!!!!! El final!!! Otra Otra!!!, très magnifique!

Unknown dijo...

Mmm... me intriga la historia. Y tiene razón B.to, esto es bastante meloso. Pero hay que aceptar que las mujeres muchas veces son así y no hay de otra. Así las queremos.

Un abrazo.

B. dijo...

Oh, oh, oh. Me ha gustado el final.

Podría sostenerse por sí solo creo, muy bueno.


¿Ves? Ya hay apoyo no seas melosa.

B. dijo...

Agridulce es mejor.

Anónimo dijo...

Eso le pasó por no rifarse.
10/10.

Duelo y despedida...

Cada despedida es diferente.  Decir adiós es más fácil cuando sabes que el hola de nuevo vendrá pronto, cuando la esperanza de volverse a ve...