Oportunidad, chance, circunstancia u ocasión. Primera llamada y no sucedió. No se canceló porque nunca hubo acuerdo previo. Nacido del después y del quizá, fue solo un plan sin realizar.
Dos.
Segunda llamada y no aparece. Cambio de planes, el pasado no es posible y la historia se repite. La situación se salió de control. Se re-agenda. Próxima función, espérela… sentada y paciente.
Tres.
Tercera llamada y terminamos. No apareció, no respondió, no se concretó. A pesar de las promesas; tantas y repetidas. Los “ahora sí” se convirtieron en “ahora no”, como siempre.
Y duele… porque si después de la tercera llamada no te das cuenta que esta obra nunca va a empezar seguirás perdiendo el tiempo, en un teatro vacío con una historia que no se va a llevar a cabo.
Porque la tercera es la
vencida… aunque, para aprender, no hay quinto malo.
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