Soy una máquina de trabajo que funciona con chocolate, café, dulces, chistes malos, abrazos, películas, series, cosas cursis, aire libre, charlas amenas y magia... Yo sí creo en las hadas.
jueves, 27 de febrero de 2014
Construir catedrales
Ninguna catedral, ninguna muralla, ningún templo sagrado... Nada que no pueda ser concluido antes de que su creador, su autor, fallezca. Nada que amerite sacrificio comunitario, avances sin ver resultados, proyectos sin reconocimientos. Nada que sea tan grande que no pueda verse el final. Nada por el futuro, todo por el hoy.
Yo quiero construir catedrales. Quiero iniciar obras que trasciendan, quiero morir sabiendo que mi trabajo no se terminó porque lo heredé a quienes podían hacerlo mejor. Quiero sembrar robles, pinos y sicomoros para que otros disfruten de los tesoros que darán las plantas cuando yo muera. Quiero ser parte del cambio, quiero ser parte de la revolución, del impacto. Entregar mi alma, mi vida, mi ser a una causa, a un por qué.
Si, quiero dejar una huella, no importa si soy la persona que la pisa o la que pone el cemento para que otro pie la estampe. Quiero ser recordada, sí... aunque mi nombre se olvide.
Quiero ser un anónimo más, un sembrador, un constructor, un albañil... quizás en otra vida lo fui, quizá lo volveré a ser, quizá lo estoy siendo.
Quiero construir una catedral, ¿me ayudas?
Así... o no.
Sonrió, se enamoró, de esa sonrisa traviesa, de esos dientes blancos, de las perlas relucientes, de los labios encurvados.
Habló, se enamoró, de su voz ronca, coqueta, de su acento extraño y su siseante hablado.
Calló, se enamoró, de su porte, de su silencio, de sus pensamientos, de su mirada perdida, de las ideas en su cabeza.
La abrazó, se enamoró, de sus brazos fuertes, del calor que emanaba, de la manera en que sus brazos la rodeaban para no dejarla ir.
La esperó, se enamoró, de su paciencia, de su tranquilidad, de sus atenciones. de su manera de ser y de dejar pasar, sin prisa, con tiempo, sin falta.
Lo escuchó, se enamoró, de sus experiencias, de sus aventuras, de sus tropiezos y sus debilidades, de todo lo que había pasado y el futuro que planeaba vivir.
Lo conoció, se enamoró. Lo conoció completo, Lo conoció con calma. Lo conoció poco a poco. Lo conoció con tiempo. Le adivinó la mirada.
Se dejó conocer, lo enamoró. Lo enamoró con sus ojos, con su boca, con su voz, con su calor, con su tiempo, con su palabra y sin ella, a pesar del pasado, con su presente y aún sin futuro.
Porque se vieron a los ojos y se enamoraron, se sonrieron y se enamoraron, hablaron y se enamoraron, callaron y se enamoraron, se abrazaron y se enamoraron, vivieron y se enamoraron, porque tarde o temprano se dieron cuenta que eran el uno para el otro, a pesar de que el otro aún no estaba seguro.
jueves, 19 de diciembre de 2013
La depresión es para pobres...
Tú no DEBES estar deprimido, tú que tienes amigos, que tienes planes que cumplir, que tienes talento o potencial; tú que eres querido y respetado. Tú no, porque tienes una vida que vivir, expectativas que cumplir, cosas que hacer y un perro que alimentar.
Tú no PUEDES estar deprimido, porque puedes observar las maravillas de la naturaleza, porque no tienes ningún impedimento físico, porque todo en tu cuerpo funciona perfectamente, porque tus ojos pueden ver, tus oídos oír, tus pies caminar y tu boca sonreír.
Tú NO, entiende, NO DEBES estar deprimido, porque no te corresponde, no es tu papel. Tú tienes todo lo que otros desearían, tú que ya tuviste una carrera e incluso una maestría, tú que creciste con sueños e ilusiones que no fueron pisoteadas por la realidad. Tú que no tienes hijos, que puedes viajar, darte tus gustos, tú que puedes disfrutar la vida, no puedes, ni debes estar deprimido.
No. Todos menos tú. ¿Cuántas personas desearían estar en tu lugar, sufriendo por lo que sufres tú y no por sus propios problemas? Deja de autocompadecerte, tus problemas no son problemas, no son lo suficientemente grandes, no importa que nadie sepa cuáles son.
Así que, déjales la depresión a los pobres, los desvalidos, los otros, por que tú... tú no puedes ni debes tener depresión.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
Odio
Mis vecinas se odian y sus hijos se odian. No soportan verse cara a cara sin discutir, sin terminar en pleito. Mis vecinas se odian y sus hijos se odian por ello, por un conflicto que no es suyo pero que lo hicieron propio. Se odian, de tal forma, que a veces no sale una si afuera está la otra.
Mis vecinas se odian y sus hijos se odian, pero sus nietos no se odian, no aún, porque ellos no conocen el odio. Ellos aún no saben qué pasa, no entienden por qué no pueden acariciar al perro de la otra casa o por qué no los invitan a la otra fiesta, por qué no pueden jugar con ellos.
No, ellos no entienden, ellos no saben, ellos no odian. Pero odiarán, y continuarán el conflicto que iniciaron las abuelas, que los lleva a decir "no, ahí no puedes jugar", "nos van a regañar si vas para allá". Los nietos no tienen odio, no tienen culpa, no tienen idea.
Mis vecinas se odian y lo que me preocupa son sus nietos, los niños que pronto van a crecer y que se van a ver con prejuicios que no les corresponden, con los conflictos de sus padres y sus abuelas, porque les heredarán rencores y odios, a ellos cuya única culpa es no entender qué pasa.
Mis vecinas se odian, eso no me preocupa. Me preocupa estar ahí el día en que sus nietos comiencen a odiarse, porque sabré que habrá una generación más de odio, de disputas, de poco entendimientos, de peleas, de gritos y de inconformidades sin razón, sin por qués, sin más razón que el odio por odio.
Mis vecinas se odian, sus hijos se odian, sus nietos de odiarán... y nadie parece hacer nada al respecto.
sábado, 19 de octubre de 2013
Por qué soy profesor
- Soy creativa: aunque al parecer no lo suficiente
como para hacer un buen ensayo, pero si lo necesario para preparar una
clase, despertar a los chavos y mantener su atención de manera que se
interesen genuinamente en el contenido de la clase.
- Me aburro fácilmente: por lo que trato de variar
los estímulos para que mis alumnos no se aburran conmigo, cambiarlos de
lugar, cambiar de ambiente, poner retos o actividades grupales, etc.,
cosas que generen interés y no apatía.
- Me gusta aprender: Es decir, no me gusta ser la que
tiene toda la razón, me gusta generar polémica y que hayan discusiones
informadas, que sean los alumnos quienes expongan o propongan actividades
para aprender.
- Soy muy dinámica: atraigo la atención fácilmente ya
sea por mis acciones, mis palabras, mis movimientos o simplemente porque
me quedo en silencio. Puedo
contagiar la vibra aún en los peores horarios para dar clases.
De vuelta al agua
De nuevo, frente a frente. De nuevo el desafío.
De nuevo me enfrento a mi peor enemigo, en cada brazada, en cada patada, en cada vuelta de campana, pero mi enemigo no está a lado mío, en el carril de junto tratando de reducir su tiempo y hacer mejor marca, tampoco está afuera gritando palabras de aliento y buscando nuevas estrategias para mejorar mi rendimiento. No, el enemigo está ahí, dentro de mí, poniendo los pretextos, perdiendo el tiempo, haciendo justificaciones o haciendo cada día más.
De nuevo estoy ahí, a un salto de distancia. Ahí, en el agua, donde nadie se preocupa por mí, por mi forma, por mi peso. Me permite hacer lo que no me atrevo a ser: yo misma. Avanzar y seguir avanzando, a pesar del cansancio, de las limitaciones.
Cada 50, 100, 200 o 1000 metros; dorso, pecho, mariposa y libre. Un metro y dos más. Ahí, donde no hay nadie mas que yo, nadie que haga el trabajo por mí, nadie que lleve mis cuentas. Ahí estoy, hoy, y estaré mañana y pasado, cada día, luchando contra mí y a favor de mí.
Cada día un nuevo reto, en el mismo lugar y con el mismo enemigo.
jueves, 19 de septiembre de 2013
El que será porque es...
Duelo y despedida...
Cada despedida es diferente. Decir adiós es más fácil cuando sabes que el hola de nuevo vendrá pronto, cuando la esperanza de volverse a ve...
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VIERNES Hoy extrañé tu mensaje de buenos días, ya me había acostumbrado a esas 3 simples palabras que siempre veía al despertar y ponían una...
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Dados los anteriores sucesos en los que la vida de millones de mexicanos se vio afectada, y no me refiero a la enfermedad sino a la imposibi...
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